Vincent Dowling

Vincent Dowling

Después del establecimiento de la El observador en 1791 Vincent Dowling fue nombrado primer reportero del periódico. Cuando el periódico no logró hacer dinero para su propietario, W. S. Bourne, se intentó venderlo al gobierno. Esta medida no tuvo éxito, pero el gobierno accedió a ayudar a subsidiar el periódico a cambio de influir en su contenido.

El Ministerio del Interior también decidió reclutar a Dowling como espía del gobierno. En 1815, Lord Sidmouth, el ministro del Interior, se preocupó por las crecientes demandas de reforma parlamentaria. Un grupo de radicales que causó especial preocupación fueron los filántropos de Spencean. Aunque el hombre que había inspirado al grupo, Thomas Spence, había muerto en 1814, esto no había frustrado el deseo de Spence de un cambio en el sistema político. Sidmouth le dio a John Stafford, secretario en jefe de Bow Street y supervisor de los espías del Ministerio del Interior, la tarea de obtener las pruebas necesarias para destruir a este grupo. Stafford reclutó a John Castle, un miembro de los Spenceans, como espía. También le pidió a Dowling que obtuviera información sobre el grupo.

En diciembre de 1816, John Stafford le pagó a Dowling para que registrara lo que se dijo en una reunión política organizada por los Spenceans. Los oradores en la reunión en Spa Fields, Islington, incluyeron a Henry 'Orator' Hunt y James Watson. Los magistrados decidieron dispersar la reunión y mientras Stafford y ochenta policías hacían esto, uno de los hombres, Joseph Rhodes, fue apuñalado. Los cuatro líderes de los Spenceans, James Watson, Arthur Thistlewood, Thomas Preston y John Hopper fueron arrestados y acusados ​​de alta traición.

Después del arresto de los líderes de los filántropos de Spencean, Dowling fue enviado a Coldbath Fields House of Correction en Clerkenwell. Dowling usó sus habilidades de taquigrafía para registrar lo que los prisioneros decían a sus visitantes. En un informe que Vincent Dowling envió a John Stafford, le advirtió que James Watson tenía la intención de utilizar muchas "citas de las Escrituras" en su defensa.

James Watson fue el primero en ser juzgado. Los dos principales testigos de cargo fueron dos espías del gobierno: John Castle y Vincent Dowling. El consejo de defensa era consciente de esto y se esforzó mucho por socavar el testimonio de estos dos hombres. Durante el interrogatorio, el consejo de defensa pudo demostrar que Castle tenía antecedentes penales y había estado actuando como un agente provocador (una persona empleada para incitar a los sospechosos a realizar alguna acción abierta que los haga susceptibles de ser castigados).

La defensa también intentó demostrar que el testimonio de Dowling era sospechoso. Se sugirió que la información que dio en la corte no era confiable ya que Dowling era un informante pagado. Aunque Dowling admitió ante el tribunal que le había dado información a John Becket, el subsecretario permanente del Ministerio del Interior, negó haber recibido dinero por sus servicios.

Después de escuchar todas las pruebas, el jurado concluyó que la información proporcionada por John Castle y Vincent Dowling no era confiable y se negó a condenar a James Watson. Como el caso contra Watson había fracasado, se decidió poner en libertad a los otros tres hombres que iban a ser juzgados por el mismo delito.

Pregunta: ¿Ha solicitado alguna vez un empleo en el gobierno?

Vincent Dowling: No lo he hecho.

Pregunta: ¿De cualquier tipo?

Vincent Dowling: No.

Pregunta: ¿Quién deseaba que asistiera el 2 de diciembre?

Vincent Dowling: Asistí por deseo de los propietarios del periódico Observer.

Pregunta: ¿Recibió alguna instrucción de alguien en la oficina del Secretario de Estado o de algún magistrado?

Vincent Dowling: No tuve ni nunca tuve ninguna comunicación previa con ellos.

Pregunta: Habiendo tomado esta nota el 2 de diciembre, ¿a quién le entregó la copia cuando la transcribió de su nota?

Vincent Dowling: Se lo di al Sr. Beckett.

Pregunta: ¿Sr. Beckett, el subsecretario de Estado?

Vincent Dowling: Sí, entiendo.

Es imposible saber hasta qué punto los altos miembros del Gobierno están involucrados en la culpabilidad de sus infernales agentes. Pero se sabe tanto, que tan pronto como la nación entera alzó su voz a favor de la reforma parlamentaria, salieron espías. Estos fueron seleccionados entre los más despreciables e infames de la humanidad, y se dispersaron entre la multitud de trabajadores hambrientos y analfabetos. Su negocio era encontrar víctimas, sin importar si estaban bien o mal.


Dowling, Vincent

Dowling, Vincent (1756-1825), reportero parlamentario y satírico, nació en Queen's Co. (Laois). No hay detalles de sus padres. Comenzó su larga y exitosa carrera periodística en Dublín en la década de 1780, donde se convirtió en reportero parlamentario, memorizando discursos y escribiendo el texto para los periódicos. Tras trasladarse temporalmente a Londres, regresó a Dublín en la década de 1790. En 1797 comenzó la biblioteca circulante Apollo en 13 Suffolk St., Dublín. Bibliófilo de toda la vida, Dowling dirigió la biblioteca durante tres años, más tarde en 5 College Green. Enérgicamente opuesto a la unión legislativa de Gran Bretaña e Irlanda, aplicó su considerable ingenio y talento para la escritura para atacar la medida. Aunque en contra de su abolición, satirizó la casa de los comunes irlandesa en su Actas y debates del Parlamento de Pimlico. Esta famosa publicación abarcó veintiocho números (1799-1800) y se burló de la "casa de los nobles" y de las debilidades de los políticos. También publicó un periódico, El Olio, o miscelánea anythingaria. Desilusionado después de la desaparición del sindicato, dejó Irlanda en 1801 y regresó a Londres, donde se convirtió en librero y vendedor de medicamentos patentados en sus instalaciones en 30 Lincoln's Inn Fields. Más tarde regresó al periodismo y trabajó para Los tiempos, mudarse de casa a Salisbury Square.

Su ingenio y malicioso sentido del humor fueron reconocidos, quizás su broma más significativa ocurrió después de la muerte (1816) de Patrick Duigenan (qv), el controvertido abogado y político. Dowling escribió un relato detallado de "Las circunstancias melancólicas de los últimos momentos y muerte del Dr. Patrick Duigenan, MP", que envió a su ahijado en Dublín, quien lo publicó en el Diario de Dublín. El artículo especulaba que Duigenan se había convertido al catolicismo en su lecho de muerte, un cambio extraordinario para el defensor extremista del protestantismo. La historia era imposible de refutar, aunque John Giffard (qv) lo negó con vehemencia.

Dowling vivió en Londres por el resto de su vida, en un acomodado retiro en su casa de Kentish Town. Murió allí el 29 de marzo de 1825. Se casó y tuvo dos hijos, los cuales lograron alguna distinción en Inglaterra. Vincent George Dowling (1785-1852) fue un destacado periodista, autor de Fistiana, o el oráculo del anillo, una historia del boxeo, y también fue editor de Vida de Bell, el diario deportivo, desde 1824 hasta su muerte. Estuvo presente en la casa de los comunes el 11 de mayo de 1812 cuando John Bellingham disparó contra el primer ministro, Spencer Perceval, y fue una de las primeras personas en aprehender al asesino. El segundo hijo, Sir James Dowling (1787-1844), también siguió una carrera en el periodismo, convirtiéndose en reportero parlamentario en Londres, seguida de una exitosa carrera como juez colonial.

R. R. Madden, Historia de la literatura periódica irlandesa, ii (1867), 160–63 DNB (para hijos) O'Donoghue, Poetas de Irlanda A. Aspinall, Política y prensa (1973) J. W. Philips, Imprenta y venta de libros en Dublín, 1670–1800 (1998)


Dowling era mi padre, su muerte me entristece

Richard Boyd Barrett ha revelado que el reconocido director de teatro Vincent Dowling, que murió a los 83 años, era su padre biológico.

R ichard Boyd Barrett ha revelado que el reconocido director de teatro Vincent Dowling, que murió a los 83 años, era su padre biológico.

Hablando desde Alemania, donde asiste a una conferencia organizada por Die Linke (el partido de izquierda), People Before Profit TD dijo: “Puedo confirmar que Vincent Dowling era mi padre biológico.

"Nos pusimos en contacto hace unos años. Me contactó. Había salido, ¿no? Y puso dos y dos juntos. El me llamo. No estoy exactamente seguro de cuánto tiempo hace, mi memoria sobre esto es un poco vaga. Fue hace unos tres o cuatro años.

"Él vivía en Estados Unidos, pero teníamos una relación y yo estoy en contacto con mis hermanas allí". Sabía que estaba enfermo. Estoy muy triste hoy y mis hermanas están muy tristes.

En 2007, Boyd Barrett tuvo un reencuentro muy emotivo con su madre biológica, la actriz Sinead Cusack de la famosa dinastía teatral.

Ayer, Cusack también confirmó que Vincent Dowling era el padre biológico del Sr. Boyd Barrett.

Ella dijo: "Simplemente no voy a hablar de mi relación con Vincent, excepto para decir que estábamos juntos en la Abadía y que le tenía una gran admiración y mucho afecto".

Dowling tenía una carrera histórica como actor y director y tenía una larga asociación con el Abbey Theatre.

En uno de los primeros momentos clave de su carrera, Dowling apareció en la adaptación fundamental de Frank McMahon de la novela autobiográfica de Brendan Behan The Borstal Boy en 1967.

Conoció a Sinead Cusack, una estrella en ascenso en el Abbey Theatre, por esta época. Había una diferencia de edad de 19 años entre ellos.

El Sr. Boyd Barrett nació el mismo año pero fue adoptado y criado en Dun Laoghaire por sus padres adoptivos Valerie y David Boyd Barrett, un destacado arquitecto.

Boyd Barrett dijo ayer que su relación con Dowling no era tan estrecha como la que forjó con Cusack.

& quot; Vivía en Estados Unidos, en Massachusetts, por lo que no era posible tener una relación tan estrecha. Y también era mucho mayor, por lo que viajar le resultaba difícil. Pero nos llevamos muy bien.

Según Boyd Barrett, Dowling no mantenía una amistad con Cusack.

"No creo que él hubiera querido entrar en eso de todos modos", agregó el TD de Dun Laoghaire. Cuando se le preguntó si estaba en contacto con la esposa de Dowling, Olwen O & # 039Herlihy, el Sr. Boyd Barrett respondió: "Nos hemos conocido".

Si bien el Sr. Boyd Barrett tenía curiosidad por conocer a su madre biológica, dijo que "no estaba seguro" de haber buscado a Dowling.

"No hubiera querido interferir en su vida, pero esa decisión me salvó cuando él se comunicó conmigo y estuvo bien", dijo.

Agregó que no notó si había similitudes entre él y su famoso padre.

"Dejaré eso para que otras personas lo juzguen", dijo.

Boyd Barrett dijo que estaba en conversaciones familiares sobre asistir al funeral.

"Todos esos arreglos se están discutiendo y se decidirán en los próximos días", agregó.

Cusack describió a Dowling como un "hombre especial con talentos especiales que contribuyó enormemente al teatro irlandés".

A lo largo de los años, Dowling dirigió obras de teatro de Shaw, Synge y Oliver Goldsmith y se le atribuyó el famoso descubrimiento de la estrella de cine Tom Hanks después de darle al actor su primer trabajo sindical en el Great Lakes Shakespeare Festival en Ohio. También ganó un prestigioso premio Emmy por su adaptación televisiva de JM Synge & # 039s The Playboy Of The Western World.

Boyd Barrett ha descrito su reunión de 2007 con Cusack, diciendo que se llevaban "muy bien". funcionó muy positivamente para mí & quot.

También estableció una buena relación con sus medio hermanos, Sam y Max Irons, que Cusack tuvo con su esposo, el actor de cine Jeremy Irons.

Más tarde, Cusack hizo campaña a favor de su hijo biológico cuando se presentó a las elecciones generales de 2007. Y en 2011, se unió a él en el centro de recuento cuando fue elegido para Dail Eireann por primera vez.

Al describir su relación con Cusack, el Sr. Boyd Barrett dijo en ese momento: "Fue una experiencia emocional, supongo. Mis amigos siempre pensaron que yo era el tipo de persona, tal vez debido a lo político, que realmente no tenía emociones sobre este tipo de cosas, (y que) las cosas se apoderaron de mí con bastante facilidad.

Pero creo que, por supuesto, lo sientes cuando conoces a alguien en esa situación. También tienes una gran cantidad de amor por la familia que te crió, que es tu familia, por lo que es interesante de esa manera ''.

El Dun Laoghaire TD rindió homenaje a su padre biológico. "Hoy es un día triste. Vincent era un hombre de teatro y creo que así es como él querría ser recordado.


Raíces: The Dowlings

En 1609, los pocos miembros patricios del clan Dowling fueron trasladados de su Laois natal a la frontera del norte de Kerry y el oeste de Limerick, dividiendo la geografía del clan. Hoy en día, la mayoría de los Dowlings se pueden encontrar todavía en el este de Irlanda, donde los nuevos terratenientes británicos generalmente ignoraban a los miembros del clan laicos en su territorio de origen a lo largo de la orilla occidental del río Barrow. Esa región, antiguamente conocida como Fearann ​​ua ​​n-Dunlaing, o el país de los Dowlings, insinúa la etimología del nombre, que se teoriza como uno de los pocos apellidos "residenciales" en irlandés, proveniente de pardo, fuerte y laing, posiblemente una corrupción del barco de significado largo irlandés.

Después del trasplante de los líderes del clan, el resto en Laois se extendió al este y al sur por el río Barrow a través de los condados de Carlow, Kilkenny y, finalmente, Wicklow. De hecho, en el área de Rathdrum de Wicklow, hay al menos cuatro municipios llamados Ballydowling. Es de esta área que surgió el Dowling notable más antiguo: Thady Dowling (1544-1628), analista y gramático de la lengua irlandesa.

Avanzando a lo largo de los siglos y al otro lado del charco, otro hombre de conocimiento fue Víctor J. Dowling (1866 - 1934), juez de la Corte Suprema del Estado de Nueva York y Caballero activo en numerosas órdenes de caballería católica, incluida la Orden de San Gregorio Magno, el Chambelán Papal del Cabo y la Espada. Otro abogado fue el funcionario colonial nacido en Londres Sir James Dowling (1787-1844), cuyo padre era de Laois. Este Dowling pasó a ser el presidente del Tribunal Supremo de Nueva Gales del Sur y escribió numerosos tratados influyentes. Su hermano, Vincent George Dowling (1785-1852), optó por quedarse en Londres y se convirtió en un exitoso editor de revistas deportivas, entre ellas Bell's Life y Fistiana, dedicadas al boxeo.

Continuando con los escritores, el poema del siglo XIX "La brigada de Fontenoy" fue compuesto por el nacido en Kerry Bartholomew Dowling (1823-1863) en conmemoración de los soldados irlandeses en la derrota decisiva de Francia de Gran Bretaña en la batalla de Fontenoy del siglo XVIII.

Al servicio del ejército británico en la India, William Dowling (1825 - 1887), nacido en Thomastown, condado de Kilkenny, recibió la Cruz Victoria por sus hazañas durante el motín indio de 1857 en el asedio de Lucknow. En América, Richard W. Dowling (1838 - 1867) fue una figura irlandesa clave en el Ejército Confederado (aunque nació en Galway), alcanzando el rango de teniente en una unidad de trabajadores portuarios irlandeses con base principalmente en Houston.

Quizás la conexión más extraña con el lado duro de la historia es el matrimonio de Dubliner en 1910. Bridget Dowling (1891 - 1969) a Alois Hitler, Jr., convirtiéndose en su cuñada de Adolf Hitler. Alois había trabajado como camarero en el hotel Shelbourne desde finales de la década de 1890, aunque fingió ser un hombre de negocios europeo acomodado cuando conoció a Bridget. Se fugaron a Londres y finalmente se mudaron a Liverpool, donde Bridget tuvo un hijo, William Patrick, en 1911. Sin embargo, tres años después, Alois abandonó a la familia, regresó a Alemania, se volvió a casar ilegalmente y arregló que se le enviara un mensaje a Bridget de que él estaba muerto. Sin embargo, los funcionarios alemanes finalmente descubrieron la bigamia ilegal y finalmente se divorciaron en 1929.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Bridget y William Patrick se mudaron a los EE. UU., Donde William había viajado anteriormente, dando una conferencia sobre su infame tío. Se establecieron en Long Island y cambiaron su apellido a Stuart-Houston.

También en Long Island se encuentra Dowling College, llamado así por Robert W. Dowling (1895-1973). Robert, nacido en Nueva York, fue un importante inversor y filántropo en bienes raíces y tuvo roles clave en el desarrollo de Stuyvesant Town y Peter Cooper Village en Manhattan. También ganó un premio Tony en 1948 por su contribución al desarrollo del teatro (poseía o era propietario parcial de al menos cuatro teatros), y fue uno de los productores originales de El sonido de la musica.

Más recientemente en el negocio del teatro es actor y director. Vincent Dowling (1929-2013). El actor nacido en Dublín comenzó su carrera en el Abbey Theatre antes de trasladarse a Cleveland en la década de 1970 para dirigir el Great Lakes Theatre Festival, donde fue el acicate que convirtió a Tom Hanks de becario en festivales a actor ganador del premio Cleveland Critics Circle. Más tarde, Vincent Dowling se mudó a Massachusetts, fundó su propia compañía de teatro y ganó un Emmy por su producción y dirección de la película de PBS Playboy of the Western World de John Millington Synge.

Finalmente, en un poco de casualidad, ¿quién tendría un doctorado honorario de Dowling College pero el orador principal de Business 100 de este año, el nativo de Limerick? Michael J. Dowling? Lea más sobre él en su entrevista principal.


El asesinato de John Francis Dowling y la masacre de 300 aborígenes.

Escribiendo en 1888, Charles F. Maxwell observó que Vincent Dowling:

Aunque expuesto a frecuentes ataques de los negros, escapó sin lastimarse, pero no sin algunos rasurados al ras, ya que en una ocasión le clavaron una lanza en el sombrero y en otra un boomerang arrojado por un salvaje le cortó las costillas a la yegua. estaba montando. Sin embargo, no tomó represalias, y no fue hasta 1865, cuando su hermano John fue asesinado por los negros, que derramó una gota de sangre de blackfellow & # 8217.

Es lamentable que Maxwell, quien sin duda fue un caballero honorable, sea responsable de poner malos pensamientos e información errónea en las mentes de los caballeros andantes digitales de hoy, que se inclinan ante los molinos de viento de la historia colonial australiana con los engañados. creencia de que están corrigiendo los errores de antaño. La declaración anterior de Maxwell es incorrecta y no tiene fundamento de ningún tipo. Cito del diario de Vincent James Dowling:

22 de junio de 1863. Mientras estaba fuera de mi caballo examinando huellas negras frescas para determinar su edad mientras me agachaba, me sorprendió bastante que una lanza me atravesara el sombrero desde el lado opuesto del arroyo y lo clavara en el suelo, sin tiempo para reflexionar antes de que Fue saludado con cuatro bumeranes, ninguno de los cuales surtió efecto, pero el último que golpeó la silla y el caballo, arrancando la solapa de la silla, lo cortó casi como un cuchillo. Recogí los bumeranes 3 y la lanza con mi sombrero en la parte superior salió a medio galope fuera de tiro. Tenía una salida angosta diez centímetros más baja y la lanza, de púas finas, me habría atravesado la sien izquierda. Siempre usaré sombreros americanos largos. Los Negros debieron haberme tomado por mucho tiempo que no soy por el adiós y así mi sombrero me salvó. Nunca más debe salir del campamento sin armas. Después de recuperarme de mi sorpresa, salí y subí el arroyo un poco y encontré buenos pozos de agua. Regresó por el arroyo manteniéndose alejado de las orillas. Me detuve durante una hora a 3 millas de donde golpeé el arroyo, alimenté a mi caballo, brida en mano, demasiado cerca de los negros. Redondeé a tres negros al regresar a casa y encontré que el nombre del arroyo era Coocara. Tuve alguna dificultad para detener a estos caballeros. No se detendrían hasta que toqué uno con la punta de mi lanza. ... Regresé al campamento en Sundown y encontré al viejo Tom bien, pobre amigo. Me alegro de haber escapado por su bien, habría estado en una situación terrible. No necesito decir lo agradecido que me siento con la Providencia por mi escape. La muerte suele estar más cerca de nosotros de lo que pensamos.
29 de junio… Conduje por el arroyo (Cutha Paroo) me encontré con un viejo negro y su ginebra en aproximadamente 7 millas, me invitaron a pasar la noche con ellos. Acepté su invitación, me encendieron un fuego y recogieron un poco de pasto para mi cama, fueron sumamente atentos y educados, en general pasaron una velada bastante agradable. Qué poco satisface a uno, si tan sólo pudiera creer en ello. Ingenuas dedicisse fidelibus notes et cet. [Creo que Vincent quiere decir: La nota de amor es suave y ardiente que la de la ira, fuerte y turbulenta.]
30 de junio. Comenzó mi anfitriona Kitty, encuentro que es su nombre, para los caballos al amanecer. Los subió y reconoció su recompensa en forma de medio higo de tabaco. En el curso de las conversaciones se comprobó que anoche se trata de Cooinoo (y) que hay un manantial cerca de la margen derecha de Birrewarra y que hay varios entre el Paroo y el Cutha Paroo. Me despido de mis anfitriones muy temprano, habiéndoles hecho una urgente invitación a visitar la estación de ovejas en el Irara, que han exceptuado (sic).

A finales de diciembre de 1922, EO Hobkirk entregó a William Gall, subsecretario del Ministerio del Interior y Departamento de Brisbane, dos manuscritos que buscaban venderlos por 10 / -. Gall describió a Hobkirk al comprador anónimo como "una antigua identidad del suroeste de Queensland". El manuscrito correspondiente se llama The Murder of Mr John Dowling. Locality, Bulloo River Queensland y es un documento escrito a mano de aproximadamente 1700 palabras de extensión, escrito en 1922 sobre un evento que "ocurrió en 1865, hace 57 años". El artículo completo puede verse en el Apéndice F. La estructura del documento tiene la forma de una narración que comienza con una declaración de principio de que los aborígenes prefieren la muerte antes que la deslealtad. Nunca traicionan a sus propios miembros de la tribu. Hobkirk luego describe el período previo a la desaparición de John Dowling, la búsqueda de él, el hallazgo de sus restos y luego la investigación de su muerte que culminó en la masacre de los aborígenes Bulloo debido a su insolencia tonta hacia un hombre blanco que buscaba respuestas a un problema del hombre blanco que prueba efectivamente el punto de que los aborígenes no entregan a sus miembros de la tribu a la autoridad blanca. Durante el transcurso de la narración, Hobkirk confiesa ser parte de la matanza de los aborígenes, pero solo bajo las órdenes de un superior y que en realidad no mató a ningún aborigen. Siendo testigo ocular de la matanza de los aborígenes por su principio de firmeza y firmeza, efectivamente mata dos pájaros de un tiro. Demuestra su observación de que la lealtad a la tribu de uno es primordial para los aborígenes y también ha sido testigo de un importante ocupante ilegal, un pilar de la sociedad, un magistrado, ensuciarse las manos con actos delictivos, retratando así su extrema hipocresía. La segunda parte de la historia es cómo Hobkirk resolvió el asesinato de John Dowling, capturó al culpable Pimpilly y lo entregó a regañadientes al supervisor de Vincent Dowling y nunca más se supo de él. La historia termina cuando Hobkirk no recibe ningún reconocimiento o recompensa por los servicios prestados a Vincent Dowling. La pregunta es, en primer lugar, si este documento es una fuente histórica válida y, en caso afirmativo, ¿qué peso se le debe dar a la versión de los hechos expuestos en el documento?
También se adjuntó a la nota de Gall anterior un segundo manuscrito escrito a mano titulado Suplantando a un aborigen. Esta es una historia de Hobkirk en 1867, disfrazándose de aborigen y uniéndose a un corroboree:

Ennegrecimos con carbón una camiseta blanca fina y un par de calzoncillos y luego pintamos la parte delantera de la camiseta con rayas rojas y blancas. Los negros se pintan la piel de ocre rojo y blanco, también un par de medias negras, que habíamos logrado apoderarse de mi tocado consistía en una peluca, hecha de crin, decorada con plumas de emú y loro cacatúa blanca. Esto completó el maquillaje.

Este artículo apareció en el Queenslander del 12 de mayo de 1923. El artículo sobre el asesinato de John Dowling no apareció en la prensa, pero formó una pequeña parte de un artículo titulado Características aborígenes publicado por el Daily Mail del 6 de enero de 1923 como sigue:

Otra característica extraña es que los nativos rara vez traicionan a su propia raza. El señor John Dowling fue cruelmente asesinado por su niño negro mascota en el distrito de Bulloo River cuando acamparon juntos, pero esto no se demostró hasta muchos meses después. Aunque toda la tribu, o muchos de ellos, lo sabían todo, no traicionarían al asesino, por lo que sacrificaron sus propias vidas.

¿Podría inferirse el hecho de que, dado que los artículos anteriores se escribieron para su publicación en la prensa popular y, en consecuencia, los editores ni el autor nunca los presentaron como declaraciones de hecho, como se puede encontrar en declaraciones juradas u otros documentos de ¿Esa naturaleza o en obras académicas de historia o ciencia, que los artículos fueron escritos solo con fines de esparcimiento, entretenimiento y recreación?
La siguiente versión la da J St. Pierie, quien en 1969 recopiló Alguna información sobre la historia de South West Qld:

Vincent Dowling fue asesinado por los nativos mientras reunía ganado en la región de Sandhill en lo que ahora es la estación Wongatta y fue enterrado cerca del antiguo cruce de Thargomindah cerca de la granja de Thargomindah. Como represalia, los soldados que encontraron a la tribu acampada en el lado este del río a unas treinta millas río abajo (cerca de la actual granja Thyangra), los persiguieron hacia las colinas y los derribaron mientras corrían. Hasta hace diez o doce años no era raro encontrar cráneos aborígenes en esa zona. Los informes indican que toda la tribu de casi 300 personas fue aniquilada. En 1911 había un antiguo aborigen en Norely que afirmó ser el único superviviente de la masacre. Un piccaninny en ese momento, su madre lo había escondido debajo de la corteza en un agujero en el piso de la gunyah. Los soldados habían quemado el campamento, incluidos los gunyahs, sobre su cabeza, pero él se quedó allí y salió gateando más tarde. (Información del Sr. G Gooch, que fue a Norley como contable en 1911). La fecha de la masacre es incierta, pero probablemente fue en 1872 o antes, ya que en 1872 Frederick W Armytage compró las estaciones de Thargomindah y Norely pagando 170.000 libras esterlinas por la primera y 110.000 libras esterlinas por la segunda.

Ahora bien, esta versión es aún más ultrajante que la de Hobkirk. Ni siquiera se refiere a John Dowling, sino a Vincent, quien murió pacíficamente en su cama en Rylstone, NSW en 1903, pero seamos generosos y digamos que es un error tipográfico, y en lugar de "Vincent" debería decir "John". Todavía no tiene sentido. Cuando comparas y contrastes a Hobkirk y Gooch / St. Pierie entre sí y los reportajes de prensa de 1865, la inconsistencia y disparidad están más allá de toda duda y reconciliación. Además, los informes de prensa de 1865 destruyen por completo la credibilidad de Hobkirk y Gooch / St. Pierie versiones haciéndolas fuentes poco fiables y desacreditadas.

Incidente 1865 Versión 1922 Hobkirk 1969 J St. Pierie
John Dowling fallecido John Dowling Vincent Dowling
Punto de partida Caiwarroo Paroo Thouringowa Bulloo N / A
Guía Waddy Galo Pimpilly N / A
Motivo del viaje Cortar una carretera Exploración Reunir
Destino Mount Murchison Menindee N / A
Duración del viaje Cuatro días completos No está claro / no se indica N / A
Buscar fiesta Podmore & amp Hall Sams & amp stockman N / A
Duración de la búsqueda Viajó 30 o 40 millas desde Paroo 2 días 60 millas desde Cheshunt Bulloo N / A
Lugar de muerte Río Paroo Queensland Río Bulloo Estación Queensland Wongatta
Fecha de fallecimiento 13 de junio de 1865 No está claro / no se indica 1872
Medio ambiente Sendero sin agua del país, perdido Buen país no pudo localizar el agua Sandhill country
Manera de morir Un solo golpe en la cabeza, aplastamiento del cráneo Golpe en la cabeza, forcejeo y luego varios golpes en el cráneo No indicado
Se desconoce el motivo de la muerte Para evitar más palizas No se indica
Escena del crimen Sitio de campamento no perturbado Sitio de campamento saqueado No se indica
Perpetrador desconocido Pimpilly Tribe of Blacks
Caballos No se encuentra Cerca de grasa de lodo abundante agua buena alimentación No se indica

Quizás el primer cruzado posterior al 11 de noviembre de 1975 que se ocupó de la muerte de John Dowling fue Bobbie Hardy en su libro Lament of the Barkindji:

Cuando se encontró el cuerpo de John Dowling unas semanas después de su asesinato en el Paroo en 1865, no se había tocado nada en el campo, ni raciones, mantas, sillas de montar, pistolas ni la ropa del muerto. Se pensaba que el agresor era un miembro de la tribu Wadikali, lejos de su casa en Bulloo, que estaba ayudando a Dowling a inspeccionar un camino desde el monte Murchison hasta el Paroo. El motivo por el que se sintió impulsado a estrellarse su guata contra su cráneo era un misterio, pero no uno que los amigos de Dowling consideraran digno de consideración. El hecho fundamental era que otro hombre blanco había sido asesinado por “los negros”, y correspondía a sus compatriotas vengarse.

Para este evento, Hardy citó el Sydney Mail, 2 de septiembre de 1865. El tratamiento de Hardy de los hechos parece justo, pero sus comentarios son emotivos e incendiarios. No hay pruebas de que ningún hombre blanco se haya vengado de la tribu Wadiklai o de cualquier otra tribu por la muerte de John Dowling.
La siguiente en ocuparse del asunto fue Hazel McKellar, en Matyu-mundu donde relata el Gooch / St. Versión Pierie:

Al igual que con otros grupos, la Kullilla sufrió a manos del rifle del whitefella. La masacre más notable ocurrió alrededor de 1872. Vincent Dowling, el dueño de la estación de Thargomindah, fue asesinado, según la historia blanca, por aborígenes mientras reunía ganado en Sandhill Country. Como represalia, los soldados encontraron a la tribu acampada en el lado este del río, los persiguieron hacia las colinas y los derribaron mientras corrían. Se informó que casi 300 personas murieron en este incidente. Algunos blancos dicen que estas personas pertenecían a la tribu "Bitharra", pero Peter Hood, un descendiente de Kullilla, está seguro de que eran su gente. Dice que el lugar de esta masacre estaba más al sur, hacia Bulloo Downs.

Sin embargo, ella no reconoce a Gooch / St. Pierie como fuente no hay citas. McKellar no intenta un análisis crítico del material original. No hace ningún comentario sobre la identidad del fallecido. ¿Es Vincent Dowling o John Dowling, o simplemente otro hombre blanco? Lo que sugiere, puede ser irrelevante ya que es historia blanca. Ella dice que la historia blanca está equivocada en cuanto a la tribu masacrada, ya que era Kullilla y no Bitharra y el lugar designado para la masacre estaba más al sur de Bulloo Downs bajo la autoridad de Peter Hood, un descendiente de Kullilla. Una vez más, no se dan citas ni autorizaciones para estas declaraciones categóricas de hechos. Esto quizás sugiera que la historia blanca es irrelevante, pero cuando corrobora una historia tribal (historia oral), entonces deriva algún valor histórico para la cultura koori, pero aparte de eso, es asunto del hombre blanco sin sentido. El problema para McKellar es que la gente de las tribus Kullilla fue asesinada sin excusa o justificación en el río Bulloo al sur de Bulloo Downs por soldados en 1872 y no por la familia Dowling o sus agentes o sirvientes. No puedo decir dónde se encuentran los libros del género McKellar en el mundo de la investigación académica, pero imagino que hay un lugar para ellos en la biblioteca de justicia social.
Quizás el próximo intento de lidiar con el incidente de John Francis Dowling sea el de Jonathon Richards, quien completó una tesis de Doctorado en Filosofía llamada A Question of Necessity: The Native Police in Queensland, Griffith University, marzo de 2005. Cito de la tesis de Richards:

One credible account of a killing perpetrated by squatters and their employees, is found in the reminiscences of Edward Hobkirk, an employee at Dowling’s Station on the Bulloo River.107 According to Hobkirk, grazier John (‘Jack’) Dowling was killed in 1864 by his ‘pet blackboy’ and Dowling’s brother wrote to the nearest Native Police (probably Bungil Creek near Roma) about the murder. Hobkirk said Dowling was told to ‘take what measures he thought best to revenge the murder,’ so ‘all the men in the neighbourhood’ were assembled and ‘armed with revolvers and rifles’ before the local Aboriginal people were mustered.108 Hobkirk admitted he helped bury the bodies that Dowling and others shot at several camps.
107 EO Hobkirk, Original Reminiscences of South West Queensland, NLA, MS 3460, Vol 2. It is unclear when Hobkirk actually wrote this account, but the other records in the file cover the period from 1870 to 1923. Hobkirk gave his manuscript to William Gall at the Home Secretary’s Office in 1922.
108 Hobkirk, Original Reminiscences. The Dowling brothers were the nephews of Sir James Dowling, A New South Wales judge, and related to other leading squatter families. See a family tree of the Dowling family in David Denholm, The Colonial Australians (Melbourne: Penguin, 1979), 177, and a list of their relatives (including James Morisset) in Anthony Dowling (editor), Reminiscences of a Colonial Judge: James Sheen Dowling (Sydney: The Federation Press, 1996), 202. John Dowling’s death was confirmed in the Brisbane Courier (4 June 1864), and the repercussions are mentioned in Bobbie Hardy, Lament for the Barkindji: the vanished tribes of the Darling River region (Adelaide: Rigby, 1976), 116.
109 One source says Vincent Dowling ‘subsequently became a terror to the black’ Charles F Maxwell, Australian men of Mark 1788 – 1888 1 (Sydney: Charles F Maxwell, no date), 385.

Richards relies entirely on Hobkirk for his description of the John Dowling incident. He describes Hobkirk as a credible witness. Richards says “Hobkirk says John D was killed in 1864” and that Hobkirk was “an employee at Dowling’s Station on the Bulloo River”. Hobkirk in fact says 1865 and clearly states, “… Mr Sams of Cheshunt cattle station, where I was employed.” Richards further quotes Hobkirk, “helped bury the bodies” Hobkirk in fact said, “I helped first to burn the bodies and then to bury them.” These errors and omissions are critical and reflect a lack of attention to detail when accuracy is critically required. Where do the examiners of this work stand? In footnote 108, Richards says “John Dowling’s death was confirmed in the Brisbane Courier (4 June 1864).” This statement is blatantly wrong. If Richards had searched the Queensland Register of Deaths, he would have found that John Dowling died on 13 June 1865 on the Paroo River, Queensland. Moreover, if he had checked Bobbie Hardy’s footnote at page 116 of Hardy’s above book, Richards would have been referred to an article at page 2 of the Sydney Mail of 2 September 1865 which, if Richards doctoral thesis is to be treated seriously as a work of scholarship, he would have then found a version totally different to Hobkirk’s drivel. In other words, he would have been duty bound to explore and bring to light what the newspapers of the day had to say. This he failed to do again, where do the examiners of this work stand? There is no scholarly analysis of the incident just the familiar vapid, insular mould of university historians of the leftist genre who, when they’re on a good thing, stick to it don’t muddy the water with clarity and honesty or a contrary source that may destroy the leftist plot.
The next text to deal with the death of John Dowling is One Hour More Daylight by Mark Copland, Jonathan Richards and Andrew Walker first published in 2006 but republished in 2010 at page 78:

A chilling account of the killing of Aboriginal people in the far southwest can be found in the reminiscences of E. O. Hobkirk, a man described as “an old identity of South Western Queensland.” In 1861 Vincent Dowling ‘took up’ stations on the Paroo River an attack in 1863 was supposed to have been averted by his ‘long American hat’, which deflected a spear.228 In 1865 his brother John Dowling, manager of ‘Thouringowa’ station on the Bulloo River, was reported as having been killed by his ‘pet black boy’. Vincent Dowling gathered the white men in the neighbourhood and started on a search for the alleged culprit ‘Pimpilly’. Hobkirk described Dowling’s revenge:
Mr V Dowling, who could talk the blacks’ lingo pretty well asked several of them ‘who killed white fellah? Brother belonging to me’. They one and all answered ‘they knew nothing about the murder’. He also enquired ‘where Pimpilly?’ this they also confessed that they knew nothing whatever about him. Mr Dowling then said, ‘If you do not tell me, I will shoot the lot of yous’. Still they all remained silent. Mr Dowling and the others then set to work and put an end to many of them, not touching the ‘Gins’ and young fry. This I know is true as I helped first to burn the bodies and then to bury them. A most unpleasant undertaking! But as I was only a ‘Jackaroo’ on ‘Cheshunt’ station at the time, I had to do what I was told.229
A similar massacre took place on a neighbouring station later on the same day. Eventually Pimpilly was captured and killed. He had killed Dowling after receiving a vicious beating for not providing his master and horse with water.230
228 Australian Dictionary of Biography (1972), Vol. 4, p. 99.
229 Queensland historical manuscripts – Vol 2 ‘Original Reminiscences of South West Queensland’ by E.O. Hobkirk, NLA, MS 3460.
230 ibid.

The authors introduce their scholarly work as follows, “This book represents a condensation of over two years of systematic research of manuscripts, newspapers and government documents. It is based on a selection from a wide range of archival records, … However, this is the most comprehensive effort to date in drawing together historical material relating to dispossession in the region.” Not satisfied with that overdrawn statement, these learned gentlemen go on to make this breathtaking gasconade, “One Hour More Daylight provides far too much evidence to sustain an argument that there has been a ‘fabrication of aboriginal history’.”
The first aspect of this publication to note is that Jonathan Richards is one of the three authors. Turning to the above quote of Hobkirk’s, Copland et al use the word ‘Gins’ the manuscript says ‘lubras’. It is an error perhaps, it was a typographical error? There is no analysis of the source material or the incident. It appears in their book as a recital might be found in a deed, pleadings, lineage, or a Norse saga. The authors seem to treat it as folklore, thus beyond scrutiny even when it may be a false or unsubstantiated belief by Hobkirk. They say they made a systemic search of newspapers but do not refer to the numerous reportages of the incident that appeared in the newspapers of Queensland, New South Wales and Victoria. Does this raise for the querist the suggestion that one, they did not search the relevant newspapers or two, that they did but repressed the information as it was inconsistent with the leftist genre of writing anti-settler history or three, was it to protect Jonathan Richards’ thesis or four, they were incompetent as researchers?
In 2008, the University of Queensland Press published a book called The Secret War by Jonathon Richards which appears to be based on his above thesis of 2005. The book was reprinted in 2017. The relevant section is quoted as follows:

One credible account of a killing perpetrated by squatters and their employees, is found in the reminiscences of Edward Hobkirk, an employee at Dowling’s Station on the Bulloo River. It is unclear when Hobkirk actually wrote this account, but the other records in the file cover the period from 1870 to 1923 and he gave his manuscript to William Gall at the Home Secretary’s Office in 1922.47 According to Hobkirk, grazier Vincent Dowling’s reported in writing to the nearest Native Police (probably Bungil Creek near Roma) after his brother John (‘Jack’) Dowling was killed in 1864 by his ‘pet blackboy’. Hobkirk said Dowling was told to ‘take what measures he thought best to revenge the murder,’ so ‘all the men in the neighbourhood’ were assembled and ‘armed with revolvers and rifles’ before the local Aboriginal tribe was mustered at gunpoint. Hobkirk admitted he helped bury the bodies that Dowling and others shot at several camps. One source says Vincent Dowling ‘subsequently became a terror to the blacks’.48
47 E.O. Hobkirk, Original Reminiscences of South West Queensland, National Library of Australia, Manuscript MS 3460, Volume 2.
48 Charles F Maxwell, Australian men of Mark 1788 – 1888 1 (Sydney: Charles F Maxwell, no date), 385.

When you compare and contrast his thesis with the above quote from 2017 reprint, you will find that he has rearranged the text slightly. However, he still maintains that John Dowling was killed in 1864 and Hobkirk was an employee of Vincent Dowling notwithstanding, the contradictory statements made by Richards in his 2006 collaborative work on One Hour More Daylight. Authors who collaborate are jointly and severally liable for the integrity of their published work. So, the blatant errors of the thesis and the lack of critical analysis of the source material are transferred into Richards’ published work, The Secret War. So much for authentic, accurate, and honest scholarship and tight professional editorial control alleged by university publishing houses. Richards is primarily writing about the Queensland Native Police and you only need to note this bold statement, ‘… the infamous force created to kill Aboriginal and Torres Strait people in Queensland’. So, a simplistic take on why Richards would include John Dowling’s death is that if the Native Police cannot do the job, then the squatter can make application for a licence to kill and he will be authorised as Vincent Dowling was, to carry out the extermination policy. The sheer preposterousness of the statement is beyond belief and not a shred of evidence is offered to prove that the Queensland Government ever authorised and directed Vincent Dowling to kill Bulloo River Blacks or that the Native Police were a state-run extralegal organisation killing Aborigines. Aborigines were killed and so were settlers and police in the many collisions that occurred on the Queensland frontier. What I said about Richards’s thesis applies equally to his published work by University of Queensland Press.
Raymond Evans in 2010, contributing to Passionate histories: myth, memory and Indigenous Australia at Part One: massacres, with, 1. The country has another past: Queensland and the History Wars also draws upon the Titus Oates of Australian history, EO Hobkirk, who should be called Hobkirk the Liar, with the old familiar refrain:

In 1865, for instance, EO Hobkirk, ‘an old identity of South Western Queensland’ was present at a mass killing of Aborigines on the Bulloo River after an Aboriginal worker, described as a ‘pet black boy’, murdered John Dowling, the manager of Thouringowa Station. His brother, Vincent gathered a white posse to secure the culprit, but when local Aborigines would not provide information – to quote Hobkirk: Mr. Dowling then said, ‘if you do not tell me I will shoot the lot of yous’. Still they remained silent. Mr. Dowling and the others then set to work and put an end to many of them, not touching the ‘gins’ and young fry. This I know to be true as I helped first to burn the bodies and then to bury them. A most unpleasant undertaking! But as I was only a ‘Jackaroo’ on ‘Cheshunt’ station at the time, I had to do what I was told.43 Vincent Dowling had earlier been a pioneering cattleman on the Upper Darling River in 1859. His head stockman, John Edward Kelly later provided graphic descriptions of atrocities visited by white settlers on the local Aboriginal peoples. ‘We feel perfectly certain that we have not exaggerated one single statement we have made’, Kelly concluded his account: ‘We have seen the bones’.44
43 Copland et al 2006: 77–78 Richards 2008: 67.
44 The Stockwhip, 22 April 1876 Maryborough Chronicle, 9 May 1876 Evans, R 2009: 10.

Evans trots out the same old hackneyed source uncritically. Hobkirk is an inappropriate source. No attempt is made to address the other material that is available. He adopts a studious ardour to avoid any material that might question or threaten the leftist view that a white man massacred Aborigines. What is of interest though, is Evans’ novel attempt to baluster Hobkirk’s credibility by the juxtaposition of a totally irrelevant quote from Vincent Dowling’s head stockman, JE Kelly. It is a variation of the guilt by association technique. Kelly says he had heard reports of atrocities against Aborigines and then gives a general description of these activities. I fail to see the relevance of Kelly’s statement, since John Dowling was killed in 1865 long after the period Kelly is describing and he further says that whilst he was in the area working for Vincent Dowling no atrocities were committed by Dowling or his staff. However, if a quote has to be given perhaps the following might be fair and adequate:

We are speaking (says the writer) of the year 1859. The blacks on the Darling had been most barbarously murdered by our early predecessors, hunted like kangaroos or wild dogs, wherever they were known to exist. … driving him home, and there “stretching” and flogging him as already described. This was about the extent of the punishment inflicted upon the blacks when we first took up our abode on the Darling — that is by the sheep-men. … Although we never saw a black shot or “stretched” — for the simple reason that no man living dare do such a thing in our presence — still we feel perfectly certain that we have not exaggerated one single statement that we have made. We have seen ”the bones”

The next attempt at dealing with the murder of John Dowling may be found in Timothy Bottoms’ book Conspiracy of Silence published in 2013. His portrayal of the incident is as follows:

In 1864, Jones, Sullivan and Molesworth Greene established Bulloo Downs Station (c. 113 kilometres south-west of the future Thargomindah, and 20 kilometres north of the NSW border). The following year, the owner of Fort Bourke Station on the Darling River, Captain John (Jack) Dowling, formed Ardock Station and not long afterwards, his brother, Vincent James Dowling, took up Thargomindah Station.13 Later in 1865, while managing his brother’s station, John Dowling was out on the run mustering, and was beaten to death with a waddy while sleeping beside his campfire. His ‘tame black boy’, ‘Pimpilly’, had sought revenge for a beating he received from Dowling for not promptly bringing water to his ‘master’ and his horse when so ordered. A Kooma descendant, Hazel McKellar, recalled: ’As a reprisal … [they] found the tribe camped on the eastern side of the river, chased them towards the hills [Grey Range], shooting them down as they ran.’14 This occurred at Thouringowa Waterhole on the Bulloo River (rough halfway, south-west, between Thargomindah and Bulloo Downs). EO Hobkirk was in Vincent Dowling’s white posse that went in search of the alleged perpetrator. He described how they had corralled a camp of Kullilli, and Dowling had demanded to know who had killed his brother, but the Kullilli confessed that they knew nothing about the murder, to which Dowling responded:
‘If you do not tell me, I will shoot the lot of yous’. Still they all remained silent. Mr Dowling and the others then set to work and put an end to many of them not touching the lubras and young fry. This I know is true as I helped first to burn the bodies and then to bury them. A most unpleasant undertaking! but as I was only a ‘Jackaroo’ on Cheshunt station at the time, I had to do what I was told. Later in the day the party went to another camp of blacks, about 20 miles down the river and there again shot about the same number.15
Dowling continued to terrorise the Aboriginal population to avenge his brother’s murder, while employing Aboriginal labour.16 The bookkeeper at Norley Station (c.30 kilometres north of Thargomindah) recalled that in 1911, there was an old Aboriginal there who: … claimed to be the sole survivor of the massacre. A piccaninny at the time, his mother had hidden him under bark in a hole in the floor of the gunyah. The troopers had burnt the camp there and crawled out later.17
It was reported later that nearly 300 people were killed in this incident. Although the numbers may well have been an exaggeration, it was nevertheless a sizeable killing spree.
13 J St Pierie, ’18. Some Information on the History of South West Qld,’ in Warrego and South West Queensland Historical Society Collection of Papers, Cunnamulla and District, Vol.1, 1969, p.2 (of paper).
14 H McKellar, Matya-mundu: a history of the Aboriginal people of South West Queensland, Cunnamulla Australian Native Welfare Association, 1984, p.57.
15 E O Hobkirk, Queensland historical manuscripts―Vol.2 ‘Original Reminiscences of South West Queensland’, NLA MS3460, (1922) pp. 3-4. Cheshunt Station is located 20 kilometres south-west of Taro, or c.100 kilometres west of Dalby.
16 Hobkirk, NLA MS3460. Hobkirk noted: ‘We found it hard to prevent the few that were employed on the station from … [running away into the ranges] … as they were so scared at what had taken place that we had to lock them up in the Hut―that was used as a store[,] for a short time.’ p.4.
17 G Cooch (bookkeeper at Norley in 1911) cited by St Pierie, History of South West Queensland,’ in Warrego and South West Queensland Historical Society Collection of Papers, Cunnamulla and District, Vol.1, 1969, p.3 (of paper).

Timothy Bottoms holds a degree of Doctor of Philosophy and is a professional historian. As an historian his first step should have been to consult the Australian Dictionary of Biography (ADB) and he would have found an entry for Vincent James Dowling which would have alerted him to the inaccuracy of the St. Pierie’s version because it would have shown that John Dowling was not the owner of Fort Bourke. His failure to acknowledge the ADB, which is a touchstone for any researcher venturing into Australian history, is bordering on professional incompetence or negligence, if not that, then at least it is not a fair and honest investigation. The above extract from Bottoms’ book is a melange of two sources (St. Pierie and Hobkirk) cherry-picked to invent a credible historical event that never occurred. It contains errors and omissions woven in a way to breath a fictional dimension to a past event such as John Dowling’s murder. The first and by far the greatest omission is the failure to identify the press reports of 1865 of John Dowling’s death and to make an appraisal of them. The second is his failure to critically assess the source material he finally acted on. For instance, the Gooch/St. Pierie version, was first written down by J St. Pierie in 1969 who got it from Gooch, a bookkeeper, who only arrived at Norely station, which is near Thargomindah, in 1911, 46 years after the event. Gooch was not an eyewitness. He can only have acquired his version by hearsay, local gossip. Gooch said Vincent Dowling was killed while mustering. Hobkirk said John Dowling was killed while exploring a route to the Darling. Gooch had no qualifications other than bookkeeping skills and appears to have been a collector of tall stories and squatting yarns of doubtful authenticity. Bottoms then adds some pepper and salt by saying that: “A Kooma descendant, Hazel McKellar, recalled: ’As a reprisal … [they] found the tribe …’.’’ Hazel McKellar was not an eye witness. The use of the word ‘recalled’ suggests she brought (a fact, event, or situation) back into her mind remember it. She wrote a book that quoted Gooch/St. Pierie and failed to give any citation for the quote. Her work can only be viewed as a very poor secondary source of doubtful veracity and honesty. Bottoms further distorts the sources by adding, “Dowling continued to terrorise the Aboriginal population to avenge his brother’s murder, while employing Aboriginal labour.” Hobkirk was an employee of the Messrs Sams on the Cheshunt station. He did not work for Vincent Dowling and therefore, would not know what labour problems Vincent had, if indeed he had any. Furthermore, Bottoms says, “Cheshunt Station is located 20 kilometres south-west of Taro, or c.100 kilometres west of Dalby”. There is no town called Taro it is Tara Qld 4421. Circa 100 kilometres west of Dalby would equate with the town of Moonie. This makes Bottoms’ version even more absurd. The only integrity that Hobkirk’s version has and it is very little, is that Cheshunt Station was a neighbouring station to VJ Dowling’s Thuringowa Station, not approximately 700 kilometres from Thargomindah as Moonie is. That appears to be the total historical treatment of the murder of John Dowling and the aftermath by professional historians.
I just want to end this chapter with a quick overview of the above analysis of the academic treatment of John Francis Dowling’s murder by one or more Aborigines. As I opined in the Preface to this book, some will see it as just another brick hurled in the History Wars squabble I do not. The point I am trying to make is that the writing of history is simply a matter of honesty and accuracy on the part of the historian who is further duty bound to discover and bring to notice any and all sources of knowledge relating to the historical event under study. Furthermore, the information or evidence must be initially assessed as to its worthiness or probity by an agreed set of rules for evaluating its admissibility. These sorts of ground rules should be above concepts of conformity to prevailing political or fashionable standards. I have always thought that was the case. But it seems that history somehow or other ends up being the plaything of newly emerging groups in society who seem to demand the right to tell their story in their own way. Well may they say, we have that right and who would deny them their campfire songs and stories. However, a society or a nation is not just a bunch of social media jerks, who have emerged from the chrysalis of social justice, flimflamming on their cell phones. Standards of academic excellence must be preserved and maintained even in the face of the social justice warrior. If you want to write a history from the point of view of a political or social belief then say so.


Vincent J. Dowling, Jr.

Former CIO at St. Paul Fire & Marine Insurance Co.

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President at Lancer Insurance Co. (Investment Portfolio)

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Headmaster at Avon Old Farms School, Inc.

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Co-Founder at Courtagen Life Sciences, Inc.

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Director at Avon Old Farms School, Inc.

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Operating Partner at The Carlyle Group, Inc.

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Former Founding Industry Partner in Fund at The Beekman Group LLC

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Irish actress Bairbre Dowling (62) dies after short illness

Irish actress Bairbre Dowling has passed away aged 62 following a short illness.

T he actress, who lived in Manhattan, died on January 20.

Born into a theatrical family in Dublin on March 27,1953, Bairbre Patricia Dowling, was the daughter of actors Vincent Dowling and Brenda Doyle.

As a child in Dublin she trained as a dancer but also worked as an actress from an early age.

Beginning her film career in 1963 in Francis Ford Copolla’s first feature film Demential 13, she later became well known for her work as Josie Tracy in one of Ireland’s longest running television series, The Riordans.

She arrived in America in 1977 to work at The Great Lakes Shakespeare Festival in Cleveland Ohio, where Vincent Dowling served as Artistic Director. She played in numerous Shakespeare and classical productions including the American Premiere of Nicholas Nickleby.

Equally at home in comedy or drama, her breadth of characterizations from Peg in Peg O’ My Heart,to Ophelia, Beatrice, and Pegeen Mike in the Emmy Award winning Playboy of the Western World, among others, remain forever in the hearts of her audiences and the actors with whom she worked.

On Broadway Bairbre played Mary Tate in Hugh Leonard’s DA. She also worked regularly Off-Broadway and in regional theatres.

Filmwork includes John Boorman’s Zardoz, John Huston’s The Dead, among others.

She was married to Irish actor Colm Meaney between 1982-1994. They have one daughter, actress Brenda Meaney.

A talented writer, Bairbre is known to her friends for her humorous and lyrical stories about growing up in Dublin.

An ardent Actors Equity and SAG- AFTRA member, she was a fierce defender of unions and the working class– particularly artists.

"Though she appeared in both film and television her first love was always the theatre," he sister Val Dowling told Independent.ie.

"American theatre audiences and all the many actors and directors she worked with were greatly blessed by the endearing, enduring presence of the Irish beauty."

Bairbre is survived by her daughter, Brenda Meaney of Manhattan, sisters Valerie Dowling of Los Angeles, Rachael Dowling of Dublin, brothers Cian Dowling and Richard Boyd Barrett, stepmother Olwen Dowling, and beloved nieces and nephews –Emmett and Aine O’Regan Saoirse, William and Aodhan Hinksmon and Rowan Dowling-Mahoney.

She is pre-deceased by Louise Dowling, Vincent Dowling and Brenda Doyle.

The funeral for Bairbre Dowling will be held Friday, January 29th at 10:45 am at Greenwich Village Funeral Home, 199 Bleecker Street, NYC 10012.

In lieu of flowers Memorial Donations can be made to: The Actors Fund, 729 Seventh Avenue, 10th floor, New York, NY 10019 or the Creutzfeldt–Jakob Disease (CJD) Foundation , 341 W. 38th Street, Suite 501, New York, NY 10018


Dowling, Christopher Vincent (1789–1873)

Este artículo fue publicado en Australian Dictionary of Biography, Volume 4, (MUP), 1972

Christopher Vincent Dowling (1789-1873), Catholic priest, was born on 24 September 1789 in Dublin, and went at an early age to the famous Dominican College of Corpo-Santo in Lisbon, Portugal. There he joined the Dominican order, returned to Dublin in 1814 and was ordained by Archbishop Daniel Murray. During his eleven years in Dublin he was guardian of the Dominican Charity School in 1821 and sub-prior of the Dublin priory. In 1825, because of ill health, he was sent to France where he became pastor of Salignac in the Bordeaux diocese. Next year he was elected prior of the Dublin priory but did not return to Ireland to take up the office. In 1829 Dr Bramston, the Catholic vicar apostolic of London, appointed him to Newport in the Isle of Wight. After ten months he went to London and was ministering there, when at a request of the Colonial Office Bramston nominated him to go to New South Wales to replace the only official Catholic chaplain, Daniel Power, who had died in March 1830. Dowling arrived at Sydney on 17 September 1831 in the Mary Ann, accompanied by his sister, Mary Theresa on 8 May 1832 she married David Chambers, a solicitor. Dowling was referred to as an eloquent preacher, an able linguist, speaking French and Portuguese fluently, a good classical scholar and a frequent contributor to the press.

In Sydney he lived at Charlotte Place because John Joseph Therry, who had been dismissed from the official chaplaincy by Governor (Sir) Ralph Darling, refused to vacate the Chapel House at Hyde Park. Dowling secured government funds for the education of Catholic children and gained widespread support. But a bitter encounter between Dowling and Therry, in the course of which Dowling was assaulted, robbed and frequently insulted, continued until John McEncroe arrived in August 1832. Appointed chaplain for the Hawkesbury by Governor (Sir) Richard Bourke, Dowling went to Windsor. There he established a school and won the friendship of John Macarthur who gave the ground and some money for a Catholic chapel at Camden. Dowling performed the first Catholic marriage ceremony and baptism at Windsor on 1 January 1835. In September Bishop John Bede Polding appointed him to Maitland.

In August 1836 Dowling became the only resident priest north of Sydney. His parish covered the whole Hunter River district and extended north indefinitely. He met with mixed official receptions, the commandant at Harper's Hill in Maitland being particularly obstructive, but he maintained good relations with officials in Sydney and when the King died in 1837 signed appropriate letters to Queen Adelaide and Queen Victoria. On 27 February 1838 he attended the Government House levee after Governor Sir George Gipps was sworn in.

Ill health made his duties in the huge Maitland area most difficult and in March 1838 Polding informed Gipps that, as Dowling wished to have a 'less arduous situation', he hoped that the priest would take up the Catholic chaplaincy on Norfolk Island. However, in September Dowling moved to Newcastle as its first resident priest. He lived in a cottage on the Sandhills but for seven years said Mass and ran a school in Croasdill's Long Room above four dwellings in Newcomen Street. Catholic soldiers rented and furnished it for him. When it had to be vacated in 1845, the services took place in his house which had been the first hospital in Newcastle and was close to the old gaol. He regularly attended executions to console the condemned. His Newcastle parish extended from Lake Macquarie to Myall Lakes and included Raymond Terrace and Clarence Town. Owning no means of transport he either travelled by boat or walked. Later he lost the use of his legs and was carried by parishioners to call on sick or dying Catholics. In 1849 he began saying Mass in a government store-room in Watt Street, Newcastle. In 1852 the first Catholic Church of St Mary was built, a temporary structure, in Church Street it was the only church Dowling built in an era of church builders.

His health continued to fail and despite assistant priests Dowling finally gave up his active ministry in 1863 and retired to his Sandhills cottage. Visited and revered by Catholics and others, he became a living legend in the district. When he died on 14 December 1873 men of all persuasions joined in mourning him. Crowds attended the lying-in-state in St Mary's. All ships in Newcastle Harbour flew their flags at half-mast and many shops closed when, at his own request, he was buried in St Joseph's Churchyard, East Maitland. He was one of the first ten Catholic priests, the fourth official Catholic chaplain and the first member of a religious order, to minister in Australia.

Select Bibliography

  • P. F. Moran, History of the Catholic Church in Australasia (Syd, 1895)
  • E. M. O'Brien, Life and Letters of Archpriest John Joseph Therry, vols 1-2 (Syd, 1922)
  • M. A. O'Hanlon, Dominican Pioneers in New South Wales (Syd, 1949)
  • H. Campbell, The Diocese of Maitland 1866-1966 (Maitland, 1966)
  • J. J. McGovern, ‘John Bede Polding’, Australasian Catholic Record, vol 11, no 4, 1934, pp 291-305
  • J. O'Brien (P. J. Hartigan), ‘In diebus illis’, Australasian Catholic Record, 20-21 (1943-44)
  • Sydney Gazette, 20 Sept 1831
  • australiano, 23 Sept 1831, 17 Feb, 20 Apr 1832
  • Diario de Freeman (Sydney), 20 Dec 1873, 3 Jan 1874
  • Catholic Weekly (Sydney), 28 Aug 1952.

Citation details

J. A. Morley, 'Dowling, Christopher Vincent (1789–1873)', Australian Dictionary of Biography, National Centre of Biography, Australian National University, https://adb.anu.edu.au/biography/dowling-christopher-vincent-3435/text5231, published first in hardcopy 1972, accessed online 30 June 2021.

This article was first published in hardcopy in Australian Dictionary of Biography, Volume 4, (MUP), 1972


Dowling, Vincent James (1835–1903)

Este artículo fue publicado en Australian Dictionary of Biography, Volume 4, (MUP), 1972

Vincent James Dowling (1835-1903), explorer and pastoralist, was born on 11 January 1835 at Flinton, South Head Road, near Sydney, the eldest son of James Willoughby Dowling and his wife Lillias, née Dickson. His father was a nephew and associate of Sir James Dowling. Vincent was educated by Rev. J. Wilkinson at Meads, Ashfield, until 1849 and then at Clapham, near London. He returned to New South Wales in 1851 and, after experience at Pomeroy, near Goulburn, held a New England run for about three years. He then bought mobs of sheep and cattle from the Richmond and Clarence Rivers and overlanded them to Victorian markets. His last trip in the 1858 drought was 'sufficient to sicken' him of overland work.

Early in 1859 Dowling drove 1200 Hereford heifers to establish a station on the Darling, which became known as Fort Bourke. When yards and living quarters had been erected, he started a garden. In 1860 he became a justice of the peace for New South Wales and in 1862 for Queensland. He sat on the bench at Bourke, Mudgee, Bathurst and Sofala. He soon found the Darling 'too civilized' and began exploring to the north and west with an Aboriginal guide he traced the Paroo and Bulloo to their sources. He founded Caiwarroo and Eulo stations on the Paroo in 1861 and others on the Warrego and Cuttaburra Rivers, and Yantabulla and Birrawarra in New South Wales. About 1863 he went into partnership with George Cox by 1867 they had leased over 1300 square miles (3367 km²) in the Warrego district of Queensland. Dowling was the active manager. In 1863 he had been saved by his 'long American hat' from an Aboriginal spear in his head and in 1865 his brother John was murdered by natives. To such dangers were added arduous labour and intense loneliness, relieved only by books and the writing of bad poetry. 'God knows how it is all to end', he wrote in December 1865, 'but if this weather continues much longer, we must all go to the wall together'.

On 4 May 1866 at St Peter's Church of England, Cook's River, Dowling married Frances Emily, the fifth daughter of Thomas Breillat he had courted her for eight years. Their first child was born in 1867 and Fanny went with Dowling to Thargomindah on the Bulloo she was the first white woman in the area and he the farthest-out magistrate. He built up a fine herd of Herefords which he thought withstood drought better than Shorthorns. When Thargomindah was auctioned in 1874 it had a frontage of eighty miles (129 km) on the Bulloo and nearly 1000 square miles (2590 km²) of grassed mulga ridges and salt-bush plains. By 1875 Cox & Dowling had sold out in Queensland. In August 1876 Dowling left Sydney to tour the East, America and England where, despite ill health, he followed such famous hounds as those of the Pytchley Hunt.

He returned to Sydney in July 1877, bought Lue, Rylstone, from Dr James Cox, and settled down as a stud breeder. By 1884 Dowling had fenced Lue's 23,000 acres (9308 ha) and subdivided it into about forty paddocks. With 1500 acres (607 ha) of lucerne and much prairie grass he raised the carrying capacity to 21,000 sheep and about 500 cattle. By 1891 he had 33,771 sheep on Lue and Slapdash. The Lue merino stud was famed for its wool which won many prizes. Dowling bought several rams from Edward Cox at Rawdon and the 'champion ram' at the 1879 International Exhibition in Sydney. He continued to breed Herefords mainly with stock from Cressy, Tasmania. Bulls bred at Lue were later sent to his Queensland stations. He also bred carriage horses and Clydesdales.

In 1880 for £9500 he bought Gummin Gummin in the Warrumbungles where he ran sheep and cattle and bred 'walers' for the Indian Army. He later acquired Walla Walla, near Gilgandra, but never lost faith in Queensland. In the 1880s Cox & Dowling bought Connemara, north of Cooper's Creek, and were joined by Septimus Stephen by 1896 the station had 25,000 cattle on 3000 square miles (7770 km²). The partners also acquired Pillicawarrina on the Macquarie River. On 19 September 1890, during the maritime strike, Dowling was one of six men who drove their wool to the Sydney wharves under police escort the resulting turmoil led to the reading of the Riot Act. Dowling's last decade was clouded by anxiety over his muddled finances before the 1902 drought ended large sums had to be borrowed to keep Connemara going, and selections on Pillicawarrina led to many complicated court cases.

Known as 'V.J.D.' Dowling loved all forms of sport: in his exploring days he hunted kangaroos and other game a lover of horses, he was keen on racing and rode in steeplechases in Sydney. He owned racehorses and his four-in-hand was famous in Mudgee. He became vice-president of the Australian Jockey Club, the Royal Agricultural Society of New South Wales and the Stockowners Association, was a councillor of the Tax Payers Union and a member of the Bathurst Anglican Synod. He was not only widely read but had 'wonderful vitality' and great humour. He died from heart disease on 5 November 1903 at Neotsfield, Singleton, the home of his son-in-law, R. H. Dangar, and was buried in the Anglican cemetery at Mudgee. He was survived by his wife, two of his four sons and three daughters, to whom he left over £47,000.

Select Bibliography

  • C. McIvor, History and Development of Sheep Farming from Antiquity to Modern Times (Syd, 1893)
  • Correo de Sydney, 24 Nov 1884
  • Australasian, 4 July 1885
  • Sydney Morning Herald, 6 Nov 1903
  • Pastoral Review, 17 Nov 1903
  • G. H. Cox cash book and letters to George Stewart (privately held)
  • V. J. Dowling diaries and letters (State Library of New South Wales)
  • S. A. and C. C. Stephen letter-books (privately held).

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BIOGRAPHICAL AND CRITICAL SOURCES:

LIBROS

Dowling, Vincent Astride the Moon: A Theatrical Life, Wolfhound Press (Dublin, Ireland), 2000.

PERIODICALS

Irish Literary Supplement, spring, 2002, David Krause, review of Astride the Moon: A Theatrical Life, pag. 13.

New York Times, February 15, 1987, James W. Flannery, "An Irish Rover Comes Home to the Abbey," section 2, pp. 5, 31.

School Library Journal, September, 1997, Edward T. Sullivan, review of Sons of Derry, pag. 163.

Suplemento literario Times, May 11, 2001, C.L. Dallat, review of Astride the Moon.

Variedad, August 8, 1990, Markland Taylor, "Mass[achussetts] Director Makes Mini Theater," p. 56 September 24, 1990, review of Playboy of the Western World, pag. 94.


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