Mucha y el teatro

Mucha y el teatro

Gismonda. Sarah Bernhardt. Teatro renacentista

© BnF, Dist. Imagen RMN-Grand Palais / BnF

Fecha de publicación: mayo de 2006

Contexto histórico

Mucha entra en escena

Cuando Alfons Mucha (1860-1939) llegó a París, tenía veintisiete años. La actriz quiere un póster para su nueva obra. Gismonda. Ella se distinguió notablemente en Fedra, Hernani, pero está principalmente en Ruy Blas que ella conoce un gran triunfo. El apodado el "Divino", la "voz de oro", asistió sucesivamente al Conservatorio, la Comédie-Française y el Odeón antes de viajar por el mundo y disfrutar de la fama internacional. En 1893, asumió la dirección del Renaissance Theatre donde Gismonda, drama de Victorien Sardou (1831-1908), se representará el 4 de enero de 1895. La originalidad de su obra sedujo a Sarah Bernhardt hasta tal punto que le ofreció un contrato de seis años.

En ese momento, el teatro era el pasatiempo favorito de los parisinos y la escena francesa gozaba de un gran prestigio. Además, también existen medios móviles como el taxi-publicidad y el man-sandwich.

Análisis de imagen

El nacimiento del "estilo Mucha"

Es comprensible que la gran Sarah Bernhardt, muy preocupada por su imagen y su persona, se entusiasmara con el cartel de Mucha. En el centro aparece el trágico, divino, vestido con el traje de Gismonda. Su pose está tomada del último acto del drama, cuando participa, palma en mano, en la procesión del Domingo de Ramos. La mujer idealizada y magnificada ocupa aquí un lugar especial. El espacio poco profundo da la impresión de empujar la figura femenina hacia el espectador. Con esta composición, Mucha desarrolla un nuevo estilo de cartel teatral y sorprende al público de varias formas.
Primero que nada, su formato. Estrecho, todo en altura y permitiendo representar el modelo casi a tamaño natural, innova de forma llamativa. La suavidad de los tonos pastel así como los dorados, bronces y plateados también contrastan con los colores habitualmente utilizados por los grandes cartelistas de la época.

Desde 1880, el arte del cartel está bien establecido en Francia con las obras de Jules Chéret y Toulouse-Lautrec. Estos artistas utilizaron grandes áreas de color, tonos chillones y vibrantes. La delicadeza de Mucha es intrigante. Pero el artista también innova con gráficos particularmente originales. En la versión final del cartel, la pesada y suntuosa prenda de Sarah Bernhardt está adornada con multitud de estampados dorados y coloridos, suntuosas joyas que atestiguan, al igual que el mosaico del fondo y la actitud hierática de la actriz, de inspiración bizantina del artista. Mucha toma prestado del arte ibérico el motivo del círculo que se encontrará en muchos de sus carteles. Atención al detalle y refinamiento extremo, el "estilo Mucha" nace con este "Gismonda". Las palabras "Théâtre de la Renaissance" aparecen en la parte inferior del cartel final, incluidas en los pliegues y pliegues del vestido de Sarah Bernhardt. Así dispuesto arriba y abajo, el texto informativo encaja en la imagen sin apelmazar. De esta composición surge toda la sutileza del cartel del artista: Mucha susurra el comercial en lugar de gritarlo.

Interpretación

La revolución del cartel teatral

Mucha aquí continúa la revolución iniciada por Jules Chéret, el "padre del cartel moderno". En 1837, el francés Engelman patentó la cromolitografía, que permitió reproducir imágenes en color mediante impresiones sucesivas. Jules Chéret aplicó esta técnica al cartel en 1869 y creó un arquetipo, la "Chérette", una joven aérea y sensual que se asocia a todas sus creaciones. Fue el primero en llevar el cartel de la etapa de descripción a la de seducción. Por tanto, el cartel va mucho más allá de su vocación publicitaria para convertirse en un arte por derecho propio y en el modo de expresión preferido de artistas como Steinlen, Toulouse-Lautrec o Eugène Grasset.

Con "Gismonda" Mucha encuentra una composición y un estilo susceptibles de variación que repetirá en sus obras posteriores. Descubrió el poder de la estilización y la eficacia de las figuras aisladas. Ya no es solo una obra de teatro que anuncia, retrata a una mujer misteriosa, con un gesto elocuente y solemne, para captar la atención del transeúnte. Mucha producirá otros seis carteles para el Renaissance Theatre: La dama de las camelias (1896) Lorenzaccio (1896), El samaritano (1897), Medea (1898), Aldea (1899), La tosca (1899). Al mismo tiempo, se hizo cargo de los decorados y vestuario de las obras de Sarah Bernhardt y firmó un contrato exclusivo con el impresor Champagne para la producción de carteles decorativos y publicitarios. Este encuentro con Sarah Bernhardt le abrió muchas puertas en el mundo del teatro, los círculos sociales y le valió a la artista fama internacional. Después de haber podido aprovechar su oportunidad, Mucha pasará del modesto mundo de los ilustradores al de los grandes cartelistas.

  • Art Nouveau
  • París
  • publicidad
  • Bernhardt (Sarah)
  • teatro
  • póster
  • Comedia francesa
  • actor
  • Sardou (victoriana)
  • Toulouse-Lautrec (Henri de)

Bibliografía

Arthur ELLRIDGE, Mucha: el triunfo del estilo moderno, Paris, Terrail, 1992. Jack RENNERT y Alain WEILL, Alphonse Mucha, todos los carteles y paneles, París, Ed. Henri Veyrier, 1984 Renate ULMER, Alphonse Mucha, maestro del Art Nouveau, Colonia, Taschen, 1994.

Para citar este artículo

Isabelle COURTY, "Mucha y el teatro"


Vídeo: 7ma Etapa 2020 - Los Muchachos - Liguilla