Virginia del Oeste

Virginia del Oeste

Cuando el estado de Virginia votó para separarse de los Estados Unidos durante la Guerra Civil (1861-65), la gente de la región occidental accidentada y montañosa del estado se opuso a la decisión y se organizó para formar su propio estado, Virginia Occidental, en apoyo de la Unión. El Congreso otorgó la condición de estado a Virginia Occidental el 20 de junio de 1863. La ciudad de Harpers Ferry en Virginia Occidental fue el lugar del desafortunado ataque de John Brown en 1859 a la armería federal allí. Aunque el plan de Brown de armar una revuelta a gran escala de personas esclavizadas con armas de la armería finalmente fracasó y Brown fue ahorcado, la incursión logró inflamar los temores de rebeliones de los blancos sureños y aumentó la creciente tensión entre el Norte y el Sur antes de la Guerra Civil. Guerra.

Hoy, Virginia Occidental es un estado importante productor de carbón, que suministra el 15 por ciento del carbón del país. El puente New River Gorge, cerca de Fayetteville, es el puente de arco de acero más largo del mundo. Cada octubre, la ciudad organiza una celebración del Día del Puente cuando la carretera está cerrada al tráfico y las personas pueden lanzarse en paracaídas y hacer puenting desde el puente; el evento atrae a cerca de 100.000 participantes y espectadores cada año. Entre los famosos nativos de Virginia Occidental se encuentran el actor Don Knotts, la gimnasta Mary Lou Retton y el piloto de pruebas Chuck Yeager.

Fecha de estadidad: 20 de junio de 1863

Capital: charlestón

Población: 1,852,994 (2010)

Tamaño: 24,230 millas cuadradas

Apodo (s): Estado de la montaña

Lema: Montani Semper Liberi ("Los montañeros son siempre libres")

Árbol: Arce de azúcar

Flor: Rododendro

Pájaro: Cardenal

Datos interesantes

  • Entre 250 y 150 a.C., la gente de Adena construyó lo que se conoce como Grave Creek Mound en el condado de Marshall. Ahora con 62 pies de altura con un diámetro de 240 pies, es el túmulo funerario cónico más grande de los Estados Unidos. En 1838, dos hombres cavaron en el montículo, dejando al descubierto una cámara funeraria con esqueletos y joyas.
  • El Greenbrier, un lujoso resort en las montañas Allegheny en White Sulphur Springs, se usó al comienzo de la Segunda Guerra Mundial para albergar a diplomáticos de Alemania, Italia y Japón hasta que los diplomáticos estadounidenses detenidos en el extranjero pudieran regresar a casa a salvo a cambio. En 1942, el Ejército de Estados Unidos compró el hotel y lo convirtió en un hospital donde, en el transcurso de cuatro años, fueron atendidos más de 24.000 soldados.
  • En 1942, West Virginia promulgó una ley que requería que los estudiantes y maestros saludaran la bandera estadounidense y recitaran el Juramento a la Bandera. Cuando Walter Barnette, testigo de Jehová, se negó a hacerlo alegando que contradecía sus creencias religiosas, fue expulsado de la escuela. El 14 de junio de 1943, la Corte Suprema de los Estados Unidos dictaminó en la Junta de Educación del Estado de Virginia Occidental contra Barnette que obligar a las personas a saludar la bandera era una violación de su libertad de expresión y religión.
  • Dos variedades de manzanas se originaron en Virginia Occidental: la manzana Grimes Golden, descubierta en una granja cerca de Wellsburg a principios del siglo XIX; y la manzana Golden Delicious, encontrada en una granja en el condado de Clay a principios del siglo XX. En 1995, la manzana Golden Delicious fue designada como la fruta oficial del estado de Virginia Occidental.
  • New River Gorge Bridge, con un tramo de 1,700 pies, es el puente de arco de acero más largo del hemisferio occidental. Cada tercer sábado de octubre, el puente de Fayetteville alberga un festival que incluye a cientos de saltadores BASE que se sumergen 876 pies en el río.

Galerías de fotos













Virginia del Oeste

Abreviatura del estado / Código postal: W.Va./WV
Apodo: Estado de la montaña
Origen del nombre:En honor a Isabel, "Reina Virgen" de Inglaterra
Lema:"Montani semper liberi " (Los montañeros siempre son gratis)
Símbolos estatales:
Animal: Oso negro (1973)
Pájaro:Cardenal (1933)
Mariposa:Mariposa monarca (1995)
Pez:Trucha de arroyo (1973)
Insecto:Miel de abeja (2002)
Reptil:Serpiente de cascabel de madera (2008)
Flor:Rododendro (1903)
Fruta:Manzana dorada deliciosa (1995)
Árbol: Arce de azúcar (1949)
Fósil: El perezoso terrestre de Jefferson (2008)
Joya:Coral silicificado (1990)
Roca:Carbón bituminoso (2009)
Tierra:Monongahela (1997)
Colores:Azul y oro (oficial) (1863)
Fiesta:¿Día de Virginia Occidental? 20/6 (1927)
Canción:"Las colinas de Virginia Occidental", "Esta es mi Virginia Occidental" y "Virginia Occidental, mi dulce hogar en la montaña" (1963)
"Take Me Home, Country Roads" de John Denver (2014)

Gobierno

Capital:charlestón
Gobernador: Jim Justice, R (hasta enero de 2019)
Teniente. Gobernador:Mitch Carmichael, R (hasta enero de 2019)
Secy. de Estado: Mac Warner, R (hasta enero de 2019)
Tesorero: John Perdue, D (hasta enero de 2019)
Atty. General: Patrick Morrisey, R (hasta enero de 2019)
Representantes de Estados Unidos: 3
Senadores:Joe Manchin III, D (hasta enero de 2019) Shelley Moore Capito, R (hasta enero de 2021)
Ver también:Biografías históricas de los miembros del Congreso de Virginia Occidental

Población

Residentes:Virginia Occidental
Población residente:1.831.102 (38o estado más grande, 2016)
10 ciudades más grandes (2010): Charleston, 51,400 Huntington, 49,138 Parkersburg, 31,492 Wheeling, 28,486 Morgantown, 29,660 Weirton, 19,746 Fairmont, 18,704 Beckley, 17,614 Clarksburg, 16,578 Martinsburg, 17,227
Raza / Etnia: Blanco (98.5%) Negro (3.4%) Indio americano (0.2%) Asiático (0.7%) Otra raza (0.3%) Dos o más razas (1.5%) Hispano / Latino (1.2%).
Religión:Protestante (70%) Sin religión / No afiliado (18%) Católico (6%) Mormón (2%) Judío (1%) Musulmán (1%) Otro (1%) Sin respuesta (1%).
Sexo: Masculino (49,3%) Femenino (50,7%).
La edad: Menores de 18 (20,9%) 18-64 (63,1%) 65 y más (16,0%). Edad media: 41.3
Ver también: Datos adicionales del censo de Virginia Occidental

Economía

PIB: 77 mil millones de dólares (40 ° en EE. UU., 2017)
Desempleo: 6.5% (2015)
Visión general:Virginia Occidental alberga una serie de instalaciones químicas para empresas globales, que constituyen una gran parte de la fabricación local. A pesar de la reputación del estado como "país del carbón", el gobierno y los servicios de salud son las áreas de empleo más importantes. Muchos habitantes de West Virginia trabajan en la hostelería, ya que el estado tiene una industria notable para la naturaleza y el turismo histórico.

Geografía

Área terrestre:24,230sqmi (62,755 km 2)
Centro geográfico: En Braxton Co., 4 millas. E de Sutton
Numero de condados: 55
Condado más grande por población y área: Kanawha, 193,063 (2010) Randolph, 1,040 millas cuadradas.
Bosques estatales: 9 (79,502 ac.)
Parques estatales / áreas de recreación: 37 (74.508 acres)
Códigos de área
Oficina de Turismo

Ver más sobre Virginia Occidental:


Historia de Virginia Occidental OnView

West Virginia History OnView (WVHOV) en la base de datos en línea del West Virginia & Regional History Center que incluye más de 50,000 imágenes digitalizadas de nuestras ricas y diversas colecciones. Si bien no todas las imágenes que tenemos se han escaneado en esta base de datos, muestra una pequeña selección de nuestras numerosas fotografías, negativos de placas de vidrio, tintes, impresiones y otras imágenes fijas. Las imágenes retratan una variedad de temas relacionados con Virginia Occidental y la región de los Apalaches.


LOS HATFIELDS Y MOONSHINE

La enemistad entre Hatfields of the Hatfield y McCoy, una de las familias más infames de Virginia Occidental, tiene una larga historia con el alcohol ilegal.

El 3 de septiembre de 1914, el Wheeling Intelligencer informó que varios alambiques grandes, miles de galones de whisky licoroso y cerveza habían sido destruidos en el condado de Buchanan, Virginia, que está a solo 15 millas del “país” de Hatfield en el sur de Virginia Occidental.

Se informó que uno de los alambiques destruidos pertenecía al Viejo "Cap" Hatfield. Cap era el hijo del infame "Devil Anse" Hatfield y estuvo muy involucrado en la disputa. El Intelligencer fue citado informando que Hatfield, “… se dice que escapó a las montañas. Esto no se puede confirmar aunque el alambique fue capturado en su propiedad ”. Bob Hatfield también fue arrestado y llevado a Williamson, pero escapó "... por la ventana de un tren volador".

El 17 de octubre de 1911, un trabajador de una taberna llamado Octavo Geromie mató a dos de los hijos de "Devil Anse" Hatfield, Elias y Troy, en el condado de Fayette, Virginia Occidental. Los jóvenes Hatfield fueron descritos en la edición del 25 de octubre de 1911 de la Ceredo Advance como "ciudadanos pacíficos". Devolvieron el fuego y mataron al hombre que les había disparado también. Elias había estado anteriormente en la Penitenciaría de West Virginia en Moundsville por el asesinato de Humphrey “Doc” Ellis, pero luego fue indultado por el gobernador Atkinson. Según el mismo relato del periódico, la disputa se intensificó por un acuerdo territorial de distribución de alcohol, potencialmente cerveza y licor.

En el cementerio de la ladera durante el funeral, la matriarca del clan Hatfield, Levicy Chafin Hatfield, pidió a sus hijos que tuvieran una forma de vida honesta. Muchos se comprometieron con su madre. El 26 de octubre de 1911, Registro de Shepherdstown fue citado diciendo que "los padres ancianos se regocijaron por su conversión". Solo unas semanas antes de este trágico incidente, el mismo “Devil Anse” había sido bautizado en Island Creek, el mismo arroyo que se debe cruzar para llegar al cementerio de la familia Hatfield.

Moonshine de la marca Hatfield que todavía se fabrica en la actualidad.


Fotos de la historia minera de Virginia Occidental

¿Por qué se conoce a Virginia Occidental?

La minería del carbón es una de las muchas cosas por las que se conoce a The Mountain State, pero tiene muchas otras cosas que ofrecer. La hospitalidad sureña, la comida reconfortante y las hermosas vistas son algunos de los lujos que tenemos para ofrecer.

¿Cómo ha cambiado Virginia Occidental a lo largo de los años?

Los pueblos indígenas han poblado este estado desde el año 100 a. C., y los europeos inspeccionaron el paisaje en la década de 1670. Virginia Occidental fue admitida en la Unión en 1863, en un momento en que la población rondaba los 377.000 habitantes. Hoy, casi 2 millones de residentes llaman hogar a este estado.

¿Puedo ir de excursión a sitios históricos en Virginia Occidental?

Puede encontrar todo tipo de hermosas caminatas en WV, y algunas de ellas esconden tesoros históricos. Hay & # 8217s una caminata a una ciudad de carbón abandonada que puede disfrutar & # 8217s llamada Nutallburg y cuenta con ruinas y estructuras del antiguo asentamiento.


Virginia del Oeste

Virginia Occidental, que se separó de Virginia (que a su vez se había separado de la Unión) durante la Guerra Civil, se convirtió en su propio estado en junio de 1863. Este y Nevada fueron los únicos estados admitidos durante la Guerra, aunque Kansas se convirtió en un estado a principios de 1861. apenas un par de meses antes de que comenzaran las hostilidades. El estado ha cambiado varias veces entre apoyar al partido demócrata o republicano en su historia, y cada cambio tiende a durar una generación o más. Principalmente republicano desde 1900 hasta la Gran Depresión, el estado fue entonces confiablemente demócrata, con pocas excepciones hasta la segunda elección de Bill Clinton en 1996.

Desde entonces, el estado se ha vuelto sólidamente republicano, con ese partido ganando por un margen creciente en cada elección desde 2000 hasta 2016. Donald Trump derrotó a Hillary Clinton en un 42% en 2016 y a Joe Biden en un 39% en 2020. En ambos casos, fue el segundo margen más grande de Trump, solo detrás de Wyoming.

El estado ha estado creciendo mucho más lentamente que el país durante más de 50 años, su total de votos electorales ha caído de 8 en 1960 a 4 en la actualidad.


Programas de postgrado

Historia menor

Cambio menor, valor mayor: Estudiar el crecimiento y desarrollo de la sociedad humana desde los aspectos políticos, sociales, económicos y culturales. Agrega un menor de historia.

Club de Historia

El Club de Historia da la bienvenida a todos los estudiantes a participar en actividades relacionadas con la historia fuera del aula. El Club de Historia está coordinado por Phi Alpha Theta, el honorario internacional de Historia, pero no es necesario ser miembro de Phi Alpha Theta para unirse al Club de Historia.


Historia temprana de los nativos americanos en Virginia Occidental

Los nombres de las tribus de Virginia Occidental incluían Cherokee, Iroquois, Manahoac, Meherrin, Monacan, Nottaway, Occaneechi, Saponi y Shawnee.

Los primeros habitantes de Virginia Occidental fueron los paleoindios, o primeros cazadores, que llegaron en algún momento antes del 11.000 a. C. Las excavaciones en los valles de Kanawha y Ohio, en la isla Blennerhassett y en Peck's Run en el condado de Upshur han descubierto armas de piedra de este período. Los primeros cazadores vivían en pequeñas unidades familiares. Pequeños grupos nómadas cazaban caza mayor, como mastodontes, mamuts y búfalos, con lanzas que tenían puntas estriadas. Se han descubierto grandes cantidades de estas puntas de flecha a lo largo del río Ohio entre St. Mary's y Parkersburg. Alrededor del 6.000 a. C., la mayor parte de la caza mayor se extinguió y los primeros cazadores desaparecieron o se adaptaron a una cultura de caza menor y recolección de plantas comestibles.

Entre el 7.000 y el 1.000 a. C., varias culturas arcaicas diferentes se desarrollaron en el Panhandle del Norte, el Panhandle del Este y el Valle de Kanawha. Las excavaciones han revelado herramientas simples, cerámica primitiva y entierros ceremoniales. A diferencia de los paleoindios nómadas, los arcaicos tendían a establecerse en un solo lugar durante largos períodos de tiempo. Una excavación arqueológica a fines de la década de 1960 determinó que el sitio de St. Albans era uno de los primeros asentamientos permanentes en la actual Virginia Occidental. La gente arcaica eligió este sitio para recolectar mariscos del río Kanawha. El uso de jardines, cerámica y túmulos funerarios ceremoniales alrededor del año 1000 a.C. marcó el comienzo de la cultura Early Woodland o Adena.

La gente de Adena se diferenciaba de la Arcaica porque organizaban aldeas, desarrollaban jardines más extensos, usaban joyas y jugaban. Los registros más duraderos de su cultura son los túmulos funerarios ceremoniales. La gente de Adena fueron los primeros nativos americanos en construir montículos ceremoniales. Sabemos poco sobre cómo o por qué se construyeron los montículos, aunque puede haber sido que los montículos se construyeron sobre los restos de miembros honorables de la tribu.

La cultura Hopewell aparentemente se desarrolló en el Valle de Illinois alrededor del año 500 a. C. A medida que la gente de Hopewell se mudó al este, su cultura tuvo el impacto más significativo de cualquiera de los primeros estadounidenses. Para el año 1, los miembros de la cultura Hopewell comenzaron a migrar al valle de Kanawha y erigieron montículos en el área de South Charleston y St. Albans. Durante el período prehistórico tardío (1000-1600), Virginia Occidental fue ocupada por nativos americanos de varias tribus. Vivían en pequeñas aldeas y cazaban, pescaban y cultivaban maíz, frijoles y calabazas. Además de muchos sitios de enterramiento y petroglifos (dibujos en piedra), una de las excavaciones más grandes de un pueblo nativo americano es Buffalo Village en Buffalo, condado de Putnam.

Hacia 1600, tribus organizadas como Delaware y Shawnee se habían mudado a la actual Virginia Occidental. Además, la poderosa Confederación Iroquesa comenzó a ejercer su influencia en la región. La Confederación era una alianza de cinco naciones de habla iroquesa: Mohawk, Oneida, Onondaga, Cayuga y Séneca, formada en la actual Nueva York a fines del siglo XVI. En 1722, los Tuscaroras se unieron a la Confederación Iroquesa, que se conoció como las Seis Naciones.

Mientras la Confederación luchaba contra tribus más pequeñas por el control del oeste de Virginia, los colonos europeos establecieron sus propios planes en el Valle de Ohio. Tanto los británicos como los franceses reclamaron territorio que comprende la actual Virginia Occidental y los nativos americanos fueron forzados al oeste. Muchas de las tribus fueron destruidas por guerras constantes y enfermedades europeas. Al mismo tiempo, el comercio con los europeos resultó ser un gran atractivo, lo que permitió a los indios adquirir nuevos productos valiosos, como pistolas, hachas de acero, telas y teteras. El comercio de pieles, en particular, hizo que muchas tribus fueran más poderosas y agresivas. Las naciones indias enfrentaron con éxito a una potencia europea contra otra. Por ejemplo, los británicos formaron una alianza con la Confederación Iroquesa para excluir a los franceses del lucrativo comercio de pieles. Sin embargo, las Seis Naciones también negociaron tratados y comerciaron con los franceses. Al final, sin embargo, las tribus nativas americanas se vieron obligadas casi universalmente a abandonar sus tierras a áreas más al oeste.


Historia de Virginia Occidental

Este artículo ilustrado proporciona datos interesantes, información y una cronología de la historia de los indios nativos americanos de Virginia Occidental.

El clima, la tierra, la historia, el medio ambiente y los recursos naturales que estaban disponibles para las tribus indígenas de West Virginia dieron como resultado la adopción de la cultura Northeast Woodlands.

Historia de los indios de Virginia Occidental
Los factores que contribuyeron a la historia del estado se detallan en la cronología de la historia. La cronología de la historia muestra el impacto de los recién llegados al estado.

Historia de la Edad de Piedra de Virginia Occidental
Los indios nativos americanos que vivían en lo que ahora es el estado actual de Virginia Occidental llevaban un estilo de vida de la Edad de Piedra: solo tenían herramientas y armas de piedra, nunca habían visto un caballo y no tenían conocimiento de la rueda. La historia de los indios de Virginia Occidental se detalla en este artículo.

Mapa del estado de Virginia Occidental

Mapa del estado que muestra la ubicación de los indios de Virginia Occidental

Nombres de las tribus indias de Virginia Occidental
Hay muchas tribus nativas americanas famosas que desempeñaron un papel en la historia del estado y cuyos territorios tribales y patrias se encuentran en el actual estado de Virginia Occidental. Los nombres de las tribus de Virginia Occidental incluían Cherokee, Iroquois, Manahoac, Meherrin, Monacan, Nottaway, Occaneechi, Saponi y Shawnee.

  • Nombre del estado: Virginia Occidental
  • Significado del nombre del estado: Nombrado en honor a la reina Isabel I de Inglaterra, la & quotReina virgen & quot
  • Geografía, medio ambiente y características del estado de Virginia Occidental: áreas de montañas y mesetas
  • Cultura adoptada por los indios de Virginia Occidental: Northeast Woodlands Cultural Group
  • Idiomas: Iroquoian y Algonquian
  • Modo de vida (estilo de vida): cazadores-recolectores, agricultores, pescadores, tramperos
  • Tipos de viviendas, hogares o refugios: Wigwams (también conocidas como casas Birchbark)

Cronología de la historia de los indios de Virginia Occidental
La historia y el estilo de vida de los indios de Virginia Occidental se vieron profundamente afectados por los recién llegados al área. Los indígenas habían ocupado la tierra miles de años antes de que llegaran los primeros exploradores europeos. Los europeos trajeron consigo nuevas ideas, costumbres, religiones, armas, transporte (el caballo y la rueda), ganado (ganado vacuno y ovino) y enfermedades que afectaron profundamente la historia de los indios nativos. Para obtener una cronología de la historia completa con respecto a los primeros colonos y colonos, consulte el Período de tiempo de la América colonial. La historia del estado y de sus indios nativos americanos se detalla en una sencilla cronología de la historia. Esta cronología de la historia de los indios de Virginia Occidental proporciona una lista que detalla las fechas de los conflictos, guerras y batallas que involucran a los indios de Virginia Occidental y su historia. También hemos detallado eventos importantes en la historia de los Estados Unidos que afectaron la historia de los indios de Virginia Occidental.

Cronología de la historia de Virginia Occidental

Cronología de la historia de los indios nativos de Virginia Occidental

10,000 AC: Era Paleoindia (cultura de la Edad de Piedra) los primeros habitantes humanos de América que vivían en cuevas y eran cazadores nómadas de caza mayor, incluido el Gran Mamut y el bisonte gigante.

7000 aC: Período arcaico en el que las personas construyeron refugios básicos y fabricaron armas y herramientas de piedra.

1000 d.C .: Período de los bosques: se establecieron hogares a lo largo de los ríos y se establecieron sistemas de intercambio comercial y sistemas de entierro.

1 614 : 1614 Enfrentamiento violento entre cientos de hombres ingleses y powhatan en el río Pamunkey, Virginia - consulte Powhatan

1622: 1622-1624 Las guerras Powhatan, batallas y conflictos en Virginia entre colonos e indios nativos americanos

168 8 : 1688-1763 Las guerras francesas e indias entre Francia y Gran Bretaña por tierras en América del Norte que consisten en la Guerra del Rey Guillermo (1688-1699), la Guerra de la Reina Ana (1702-1713), la Guerra del Rey Jorge (1744-1748) y los franceses y Guerra de la India, también conocida como la Guerra de los Siete Años (1754-1763)

1758 : La Guerra Anglo-Cherokee (1758-1761) - El levantamiento Cherokee en el actual Tennessee, Virginia y las Carolinas

1774: La guerra de Lord Dunmore. El gobernador Dunmore ordenó una fuerza para derrotar a los Shawnee, Virginia, Pensilvania y Ohio, por el río Ohio.

1754: 1754-1763: Gran Bretaña gana la guerra de los indios franceses contra los franceses, poniendo fin a la serie de conflictos conocidos como las guerras de los franceses y los indios.

1763: Tratado de París

1775: 1775-1783 - La Revolución Americana.

1776: 4 de julio de 1776 - Declaración de Independencia de los Estados Unidos

1803: Estados Unidos compró el territorio de Luisiana a Francia por 15 millones de dólares por el terreno.

1812: 1812-1815: La Guerra de 1812 entre Estados Unidos y Gran Bretaña terminó en un punto muerto pero confirmó la independencia de Estados Unidos.

18 30 : Ley de expulsión de indios

18 32 : Establecimiento del Departamento de Asuntos Indígenas

1861: 1861-1865: La Guerra Civil Estadounidense.

18 62 : El Congreso de los Estados Unidos aprueba la Ley de Homestead que abre las Grandes Llanuras a los colonos

1865: La rendición de Robert E. Lee el 9 de abril de 1865 marcó el fin de la Confederación.

1887 : La Ley de Asignación General de Dawes aprobada por el Congreso conduce a la ruptura de las grandes reservas indígenas y a la venta de tierras indígenas a colonos blancos.

1969: Todos los indios declarados ciudadanos de EE. UU.

1979: Se aprobó la Ley de Libertad Religiosa de los Indios Americanos

Cronología de la historia de los indios nativos de Virginia Occidental

Cronología de la historia del estado de Virginia Occidental

Historia de los indios de Virginia Occidental: destrucción y declive
La historia de la invasión europea trajo enfermedades epidémicas como la tuberculosis, el cólera, la gripe, el sarampión y la viruela. Los indios nativos de Virginia Occidental no habían desarrollado inmunidades contra estas enfermedades, lo que resultó en enormes pérdidas de población. La explotación, incluida la influencia de los impuestos, el trabajo forzoso y la esclavitud, fueron parte de su historia, pasando factura a los indios de Virginia Occidental.


Cuota Historia de Virginia Occidental

Los registros escritos de la historia de Virginia Occidental se remontan a poco más de 300 años, aproximadamente la mitad de los cuales abarcan el momento en que Virginia Occidental era parte de Virginia. La historia registrada, sin embargo, es solo un fragmento de la historia de Virginia Occidental y debe ir acompañada de artefactos de personas prealfabetas y otras evidencias que caen dentro de los ámbitos de la geología, la geografía y la arqueología.

Después de unos 245 millones de años, siguen siendo evidentes los efectos sobre Virginia Occidental de una gran perturbación geológica, una era de formación de montañas, conocida como la orogenia de los Apalaches. En ese momento, el suelo de una parte de un gran mar interior, que cubría gran parte del interior de América del Norte, fue forzado hacia arriba para crear las Montañas Apalaches. Con el tiempo, la nueva tierra se redujo a una gran penillanura que se inclina suavemente hacia el valle de Mississippi. Las fuerzas naturales, incluida la erosión y el flujo de arroyos, eventualmente produjeron un terreno marcado por numerosos valles, colinas escarpadas y montañas que distinguen el paisaje del estado hasta el día de hoy. Los inmensos depósitos de carbón, petróleo, gas natural, sal, piedra caliza y otros recursos depositados en épocas geológicas pasadas han sido vitales para la vida económica de Virginia Occidental en tiempos históricos. Los enormes glaciares de la Edad de Hielo nunca llegaron a la actual Virginia Occidental, pero hicieron mucho para determinar los patrones básicos de drenaje del estado, especialmente con respecto a los ríos New, Ohio y Teays.

Los primeros habitantes de Virginia Occidental aparentemente descendieron de la estirpe de "viejos mongoloides", o asiáticos orientales, que cruzaron el estrecho de Bering desde Siberia a Alaska hace aproximadamente 40.000 años. A lo largo de los siglos, los nativos americanos o indios evolucionaron a través de tres etapas culturales principales, incluidas la paleoindia, la arcaica y la arbolada. La vida nómada paleoindia se centró en la búsqueda de animales de caza mayor y duró hasta que estos animales se extinguieron alrededor del 6000 a. C. Ya en el 7000 a.C., la Cultura Arcaica comenzó a aparecer y continuó durante los siguientes 6,000 años. Un suministro de alimentos más confiable que incluía caza menor, pescado, raíces, plantas y bayas permitió al pueblo arcaico vivir en campamentos, a menudo durante largos períodos de tiempo. Las culturas de los bosques, incluidas las de Adena, Hopewell y Mississippian, evolucionaron aproximadamente entre el 1000 a. C. y 1700 d.C. y estaban entre los más avanzados de la prehistórica Virginia Occidental. Los indios de los bosques cultivaban plantas como el maíz, los frijoles y la calabaza, fabricaban cerámica y practicaban el ceremonialismo funerario. Dejaron cientos de montículos y otras estructuras esparcidas por Virginia Occidental. Entre los más conocidos se encuentran el Grave Creek Mound en Moundsville, los montículos South Charleston-Dunbar, los movimientos de tierra Bens Run en el condado de Tyler y las paredes rocosas de Mount Carbon en el condado de Fayette.

Los primeros exploradores europeos encontraron solo unos pocos nativos en la actual Virginia Occidental. Para entonces, los indios se habían formado en tribus y la guerra era común. Dos de los grupos más poderosos en el este de los Estados Unidos fueron los iroqueses y los cherokee, que reclamaron partes de Virginia Occidental. Probablemente obligaron a las tribus más débiles, incluidos los Shawnee, Mingo y otros, a abandonar la mayor parte del estado.

En 1606, el rey Jaime I de Inglaterra otorgó a la Compañía de Virginia de Londres una vasta extensión de tierra que incluía toda Virginia, la actual Virginia Occidental y Kentucky, así como partes de Carolina del Norte, Delaware, Pensilvania e incluso Nueva York. Los primeros colonos ingleses llegaron a Jamestown en 1607. Durante el siglo XVII, los colonos blancos, así como los africanos, llegaron a Virginia en números cada vez mayores. A medida que los asentamientos empujaban los ríos del Tidewater, los nativos que reclamaban la tierra se volvían cada vez más inquietos. En 1622 y 1644, los enfrentamientos entre los colonos ingleses y los indios estallaron en guerras sangrientas con pérdidas espantosas y crearon condiciones que hicieron peligrosa la exploración occidental. El interés por avanzar hacia las regiones fronterizas languideció tras la ejecución de Carlos I y el establecimiento de la Commonwealth bajo Oliver Cromwell, pero revivió tras la ascensión al trono de Carlos II en 1660.

Entre 1669 y 1673, tuvo lugar una oleada de exploración fronteriza. Exploradores importantes incluyeron a John Lederer, quien escaló las montañas Blue Ridge al noroeste de la actual Charlottesville, Virginia Batts y Fallam, quien descubrió las aguas que fluían hacia el oeste del New River y sentó las bases para las reclamaciones inglesas sobre el valle de Ohio y Needham y Arthur, el este último, la primera persona de ascendencia europea en visitar el valle de Kanawha. Después de 1675, la expansión inglesa sufrió reveses en parte debido a problemas con los indios Susquehannock, a la rebelión de Bacon en Virginia y a la muerte en 1680 de Abraham Wood, un importante promotor.

El interés renovado en la frontera de Virginia no se desarrolló hasta después del comienzo del siglo XVIII. Para entonces, la tierra apta para el asentamiento se había convertido en una de las razones más importantes para la exploración. Los primeros planes conocidos para un asentamiento en la actual Virginia Occidental fueron hechos por Louis Michel, un residente de Berna, Suiza, quien en 1706 imaginó un asentamiento en el actual Harpers Ferry. Un intento posterior de Michel y el barón Christopher de Graffenreid fue abandonado debido a las objeciones de los indios Conestoga y las reclamaciones contradictorias de Virginia, Pensilvania y Maryland sobre la región. En 1716, el gobernador Alexander Spotswood de Virginia, con unos 50 caballeros apodados más tarde los "Caballeros de la herradura dorada", sus sirvientes y guías indios, cruzaron las montañas Blue Ridge por Swift Run Gap. De pie a orillas del río Shenandoah, Spotswood reclamó la tierra para Inglaterra.

La ubicación y la fecha del primer asentamiento en Virginia Occidental son inciertas. Un asentamiento conocido como "Potomoke" en 1717 pudo haber estado en Shepherdstown. Sin embargo, a Morgan Morgan, un inmigrante galés, se le atribuye comúnmente haber realizado el primer asentamiento en el estado cerca de Bunker Hill, condado de Berkeley, alrededor de 1731. Ahora se sabe que Morgan llegó alrededor de 1731 y que los colonos ya estaban en la actual Virginia Occidental. Independientemente de la ubicación del primer asentamiento, está claro que un gran número de inmigrantes no llegó hasta después de 1730, cuando Virginia promulgó una ley de tierras que alentaba el movimiento de personas hacia el oeste. Bajo esa ley, los especuladores podían adquirir 1,000 acres por cada familia que reclutaran fuera de la colonia dentro de un período de dos años. Esta generosa política atrajo a un gran número de colonos alemanes e irlandeses escoceses, y en 1750 la población del Valle de Virginia había alcanzado un punto de saturación. En 1719, Thomas, Sixth Lord Fairfax adquirió una de las mayores concesiones de tierras en la historia de Estados Unidos. La finca de Fairfax incluía Northern Neck of Virginia y los actuales condados de Jefferson, Berkeley, Morgan, Hampshire, Hardy y Mineral, así como partes de los condados de Grant y Tucker en West Virginia.

Cuando los colonos cruzaron las montañas Allegheny, se desarrollaron serios conflictos sobre el valle de Ohio entre Inglaterra y Francia. Para presionar sus reclamos sobre la región y erigir un amortiguador entre los asentamientos y los indios hostiles, Virginia hizo uso de la misma política de tierras que había demostrado ser efectiva en el Valle de Virginia. A los especuladores, sin embargo, ahora se les permitía tres años para establecer el número requerido de familias. Las subvenciones más importantes se otorgaron a las empresas Greenbrier, Loyal y Ohio. Mientras tanto, Francia afirmó enérgicamente sus derechos sobre el valle de Ohio. En 1749, Celoron de Blainville dirigió una expedición por el río Ohio y en lugares a lo largo del camino enterró placas de plomo con inscripciones que reivindicaban el valle de Ohio para su país. Durante los años inmediatamente siguientes, los franceses construyeron fortalezas clave en la región en disputa. En el enfrentamiento entre los intereses ingleses y franceses, Virginia Occidental se encontraba en el centro mismo de la tormenta. En 1753, el gobernador Robert Dinwiddie, decidido a bloquear la expansión francesa en el valle de Ohio, envió a George Washington, de 21 años, con un mensaje al comandante francés en Fort Le Boeuf, cerca del lago Erie. Dinwiddie afirmó que los franceses estaban invadiendo suelo británico y exigió que se retiraran. Los franceses dejaron claro que se quedarían. En ese momento, el joven virginiano percibió que la posesión de Forks of Ohio, actual Pittsburgh, tenía la clave para controlar el Ohio Valley.

Siguiendo el consejo de Washington, Dinwiddie envió un grupo de trabajo para erigir un fuerte en ese lugar. En abril de 1754, Washington con 150 milicianos se dispuso a guarnecer el nuevo fuerte. Mientras tanto, una gran fuerza francesa se había apoderado de las bifurcaciones del Ohio. En las escaramuzas que siguieron, los franceses expulsaron a los virginianos de la región. En 1755, a petición del gobernador Dinwiddie, el general Edward Braddock llegó a Virginia con dos regimientos de tropas británicas. Su llegada transformó un conflicto fronterizo en una guerra entre dos grandes imperios. Sin estar familiarizado con los modos de lucha fronterizos, Braddock dirigió a su ejército a una emboscada y sus tropas fueron derrotadas en la Batalla de Monongahela.

Los enfrentamientos entre británicos y franceses en las bifurcaciones de Ohio fueron las hostilidades iniciales en el conflicto conocido en la historia de Estados Unidos como la Guerra Francesa e India y en otras partes del mundo a las que se extendió como la Guerra de los Siete Años. La guerra marcó el comienzo de un período de 40 años en el que el hambre por la tierra y la preocupación por la defensa fronteriza marcaron el tono de los asuntos de Virginia Occidental. El valle de Ohio siguió siendo uno de los escenarios estratégicos de la guerra.

Desde el principio, la mayoría de los indios al noroeste del río Ohio favorecieron a Francia, cuyos intereses en el comercio de pieles representaban poca amenaza para la tierra o el modo de vida de los indios. Por otro lado, los asentamientos ingleses y las actividades agrícolas eran un peligro al que había que resistir. En Virginia Occidental, los indios hostiles destruyeron los asentamientos de Greenbrier y atacaron repetidamente a los colonos del Alto Potomac. La captura de Forks of the Ohio por el general John Forbes en 1758 y la construcción de Fort Pitt ayudaron a cambiar el rumbo de la guerra a favor de los ingleses. En 1759, Inglaterra controlaba posiciones clave en América del Norte, y en 1763 el Tratado de París puso fin a los combates. Francia perdió el valle de Ohio y el resto de sus posesiones coloniales en el continente norteamericano. Entonces nunca hubo ninguna duda de que la cultura inglesa sería dominante en Virginia Occidental.

Las tribus de los indios occidentales, temerosas y amargadas, se unieron bajo el mando del jefe Pontiac y atacaron rápidamente a los ingleses. Los asentamientos de Greenbrier fueron nuevamente destruidos y los colonos en el valle de Monongahela y otras áreas sufrieron grandes pérdidas. En un intento de apaciguar a los indios, el gobierno británico emitió la Proclamación de 1763, que prohibió los asentamientos al oeste de las crestas de las montañas Allegheny. Más tarde, por los tratados de Hard Labor, Fort Stanwix y Lochaber, los iroqueses y cherokee renunciaron a sus reclamos de tierras en West Virginia. A partir de 1769, oleadas de pioneros se extendieron por los valles superiores de Ohio, Monongahela, Greenbrier y Kanawha.

Sin embargo, los tratados no tuvieron en cuenta los reclamos de tribus como Shawnee, Delaware y Mingo. Una vez más, una afluencia de especuladores y nuevos colonos alarmó a las tribus occidentales y, a principios de la década de 1770, provocó una nueva ronda de hostilidades. La más grave fue la Guerra de Dunmore. En su única batalla, luchó en Point Pleasant el 10 de octubre de 1774, los virginianos, liderados por Andrew Lewis, derrotaron a los indios bajo el mando de Shawnee Chief Cornstalk. El Tratado de Camp Charlotte restauró la paz. La batalla de Point Pleasant fue un factor decisivo en la neutralidad de los indios durante los dos primeros años de la Revolución Americana y permitió la continuación de los asentamientos en Virginia Occidental y Kentucky.

Aunque los habitantes de Virginia Occidental participaron en casi todas las batallas importantes de la Guerra Revolucionaria, para la mayoría de las familias la guerra fue una continuación de las hostilidades con los indios, que ahora contaban con el apoyo británico. En 1777, los indios rompieron su neutralidad y atacaron Fort Henry en Wheeling. Las incursiones de los indios volvieron a ser comunes en la mayor parte de Virginia Occidental y continuaron incluso después de que los británicos se rindieran en Yorktown en 1781. El último compromiso importante de la Guerra Revolucionaria en Virginia Occidental ocurrió en 1782 cuando unos 200 indios sitiaron Fort Henry. Los enfrentamientos continuaron hasta 1794, cuando el general Anthony Wayne derrotó a los indios en la Batalla de Fallen Timbers y los obligó a renunciar a sus derechos sobre las tierras al sur del río Ohio.

En vísperas de la Revolución, los especuladores avaros ampliaron sus horizontes. Propusieron un ambicioso plan para una decimocuarta colonia estadounidense conocida como Vandalia, que incluía la mayor parte de la actual Virginia Occidental, el suroeste de Pensilvania y partes de Kentucky. The war prevented the establishment of the colony, and its promoters later attempted to gain approval for a 14th state known as Westsylvania. Congress, however, rejected the plan, and Western Virginia remained a part of Virginia.

In 1779, the Virginia general assembly passed a land law that had far-reaching effects upon West Virginia, even to the present. The law recognized the rights of original settlers. It also permitted the buying and selling of certificates that enabled speculators, many of whom were from outside West Virginia, to acquire hundreds of thousands of acres of land. Unfortunately, the law did not require land to be surveyed before its transfer. As a result, land claims were often imprecise and provided lawyers with a profitable business for decades in resolving disputes. Among the most baneful effects of the law on the state were the emergence of an enduring system of absentee landownership and arrested economic growth.

Until nearly the end of the 19th century, when large-scale industry became important, most West Virginians depended upon subsistence farming for their livelihood. Families continued to rely upon their fields and the forests for products commonly used in their foods, shelter, and clothing. Early industries, including grain milling and textile manufacturing, were often farm-related.

The War of 1812 stimulated industrial development, especially salt and iron. The Kanawha Salines at present Malden became by far the most important salt-producing center in the region. By 1815, 52 salt furnaces were operating along the Kanawha River for a distance of ten miles east of Charleston. Competition among salt-makers was so keen that in 1817 they organized the Kanawha Salt Company, sometimes regarded as the first trust in American history. Production in the Kanawha Valley peaked in 1846 when 3,224,786 bushels were produced. Salt stimulated the growth of timbering, flatboat construction, barrel making, and coal mining. The first iron furnace in Western Virginia was established by Thomas Mayberry at Bloomery near Harpers Ferry in 1742. The Peter Tarr Furnace on Kings Creek near Weirton, the first iron furnace west of the mountains, was erected in 1794. Later, the Wheeling area and the Monongahela Valley became the most important centers of iron manufacturing in West Virginia.

On the eve of the Civil War, Burning Springs in Wirt County emerged as one of the foremost oil fields in the United States. Natural gas, often found in the same locations as oil, had little importance before the war. During the 1840s, however, William Tompkins, a Kanawha Valley salt-maker, experimented with gas in the operation of his salt wells.

A growing population and expanding industries led to significant developments in transportation. The National Road, the first major highway in the region, was completed by the federal government from Cumberland, Maryland, to Wheeling in 1818. The highway helped to transform Wheeling into a major industrial and commercial center in the upper Ohio Valley. Three roads completed by Virginia before the Civil War included the James River & Kanawha Turnpike, the Northwestern Turnpike, and the Staunton-Parkersburg Turnpike. These highways stimulated economic development and promoted the growth of numerous new towns.

Although flatboats and keel boats were commonly used, the steamboat soon became the most important craft on Western Virginia’s rivers. James Rumsey, a resident of Shepherdstown, was one of the pioneers in the development of the steamboat. Construction of steamboats for western rivers quickly became an important industry along the upper Ohio. los George Washington, launched by Capt. Henry M. Shreve at Wheeling in 1816, demonstrated that the steamboat had an important future on the inland waterways. Steamboats made river improvements imperative. In the 1850s, the Coal River Navigation Company, with funds provided by coal companies and the state, built nine locks and dams, the first such facilities in Western Virginia.

By the 1830s, interest in transportation in the United States began to shift to railroads. The first major line in Western Virginia, the Baltimore & Ohio, was completed from Harpers Ferry to Wheeling in 1853. The only other important line in Western Virginia before the Civil War was the Northwestern Virginia Railroad, opened in 1857 from Grafton to Parkersburg.

In the early 19th century, sectionalism began to appear in Virginia. The Blue Ridge and later the Allegheny Front marked a divide between eastern and western parts of the state. Differences between Virginians grew out of their cultural backgrounds, their divergent economic interests, and the overwhelming political influence of Tidewater and Piedmont planters. Friction between the sections intensified over such political issues as expanding the vote, representation in the legislature, and popular election of state and county officials. Ironically, the Virginia constitution of 1776, crafted by leaders who proclaimed devotion to democracy, had a granite-like quality that assured the unassailability of eastern supremacy in state affairs.

Western dissatisfaction led to several attempts to reform the state constitution. The Staunton conventions of 1816 and 1825 and the Constitutional Convention of 1829–30 failed to meet western demands. Some western leaders favored separation from Virginia. The convention of 1850–51 made changes that addressed the political sources of western discontent. Under the new constitution a westerner, Joseph Johnson of Bridgeport, became the first popularly elected governor of Virginia. These successes, however, were overshadowed by economic inequities. The new constitution shifted the tax burden to the west by requiring that all property, except slaves, be taxed at its actual value, and it contained provisions that dealt severe blows to internal improvements favored by the west. Old rivalries between east and west were soon renewed.

In the three decades before the Civil War, slavery was increasingly an issue in the United States. Two prominent Western Virginians took a strong stand on slavery. Henry Ruffner, a Kanawha Countian who served as president of Washington College (now Washington and Lee University), published the Ruffner Pamphlet in which he attacked slavery as an evil that kept immigrants out of Virginia, slowed economic development, and hampered education. He urged gradual emancipation of all slaves west of the Blue Ridge Mountains. Alexander Campbell, a founder of the Disciples of Christ and president of Bethany College, contended, however, that the North should accept slavery in the South. He supported the Fugitive Slave Law of 1850 but believed that runaway slaves should be provided the necessities of food, shelter, and clothing. As tensions over slavery mounted, several churches divided over the issue. The Methodists, who split in 1844, included most of Western Virginia in their northern branch.

Some well-known abolitionists regarded Western Virginia as useful to their cause. In 1857, Eli Thayer of Massachusetts chose Ceredo for a settlement by 500 New England emigrants who were expected to demonstrate to Southerners that free labor was superior to slave labor. The Civil War led to the collapse of the experiment, and when the conflict ended only about 125 of the original settlers were left. Unlike Thayer’s friendly invasion, abolitionist John Brown in 1859 led a bold raid on Harpers Ferry so alarming to the South that some historians believe it made the Civil War inevitable.

The election of Abraham Lincoln as president in 1860 exacerbated feelings that led to the Civil War and ultimately to the formation of West Virginia. Following the fall of Fort Sumter and Lincoln’s call for volunteers, Virginia held a convention in April 1861 to consider a course of action. The convention voted 88 to 55 to leave the Union. Of 47 delegates from present-day West Virginia, 32 voted against secession, 11 favored it, and four did not vote. John S. Carlile and other Unionist delegates hurried home and organized opposition to Virginia’s decision. As a result of their efforts, 37 counties sent delegates to a meeting in May known as the First Wheeling Convention. There, Carlile urged immediate steps to establish a new state. Other leaders, including Waitman T. Willey, Francis Harrison Pierpont, and John J. Jackson, preferred to postpone action.

In June 1861, the Second Wheeling Convention established the Reorganized, or Restored, Government of Virginia at Wheeling. Francis H. Pierpont was chosen governor, and Willey and Carlile were named to the U.S. Senate to replace Virginia’s senators who had cast their lot with the Confederacy. Throughout the Civil War, Virginia had two governments. The Wheeling government supported the Union, and the Richmond government the Confederacy. In August, the Second Wheeling Convention, in its Adjourned Session, took steps to establish a separate state, subject to the approval of voters. On October 24, 1861, the voters of 41 counties approved the formation of a new state and on the same day elected delegates to a constitutional convention, although less than 37 percent of those eligible to vote actually did so. The constitution prepared by the convention was approved by the voters in April 1862, with the vote taken in unsettled conditions.

In order to become a state, West Virginia needed the approval of Virginia and a constitution acceptable to the Congress and the president. Since the Confederate government in Richmond would never agree to the dismemberment of Virginia, leaders of the proposed new state turned to the Reorganized Government. Governor Pierpont called a special session of the legislature that approved the request within a week. His role in establishing the state was so crucial that he is regarded as the ‘‘Father of West Virginia.’’

In the U.S. Senate, a petition that would allow West Virginia to enter the Union as a slave state was referred to the Committee on Territories, of which Carlile was a member. Unexpectedly, for reasons on which historians have disagreed, Carlile, who had previously favored creation of a new state, now included proposals that nearly destroyed the chances for statehood. At this critical moment, Willey offered a compromise to gradually abolish slavery in West Virginia. With the Willey Amendment to the state constitution, the statehood bill passed both houses of Congress. The West Virginia Constitutional Convention reconvened in February 1863 and accepted the Willey Amendment. The amended constitution was approved by the electorate in a vote of 28,321 to 572. In accordance with a proclamation of President Abraham Lincoln, West Virginia entered the Union on June 20, 1863, as the 35th state.

When West Virginia became a state, the Civil War had already been raging within its borders for two years and had deepened the divisions among the state’s people. Historians do not agree on exactly how many West Virginians served in Union and Confederate armies. Charles H. Ambler and Festus P. Summers estimated that from 25,000 to 45,000 West Virginians fought in the Civil War, about 80 percent for the Union and about 20 percent for the Confederacy. More recent estimates place the number of Union soldiers at no more than 60 percent and Confederates at about 40 percent. Boyd B. Stutler, in his Civil War in West Virginia, counted 632 actions, including battles, skirmishes, and other engagements in West Virginia.

The year 1861 was one of intense military activity. The Battle of Philippi on June 3 is sometimes regarded as the first land battle of the Civil War. Before the end of summer, Union forces controlled both the Monongahela and Kanawha valleys. A Union victory at Carnifex Ferry in September 1861 prevented the Confederates from driving a wedge between the two federal forces. Later, Gen. Robert E. Lee’s efforts to regain lost territory ended in failure at the Battle of Cheat Mountain. By the winter of 1861–62, much of the military activity in West Virginia had degenerated into vicious guerrilla warfare involving such irregular bands as the Black Striped Company in Logan County and the Moccasin Rangers in Braxton, Nicholas, and other central counties. Some of the most notable military actions of 1862 and 1863 were in the form of daring Confederate raids into Union-held territory. They included the Jenkins Raid of 1862 and the Jones-Imboden Raid of 1863. The Battle of Droop Mountain on November 6, 1863, gave Union forces control over most of the territory of the new state of West Virginia.

The Reconstruction Era was hardly less traumatic than the Civil War. Divisions existed not only between Unionists and former Confederates, but also among the Unionists themselves. Unconditional Unionists, including Arthur I. Boreman, Archibald W. Campbell, and Waitman T. Willey, were willing to accept the emancipation of slaves and increased federal authority in order to maintain statehood. Conservative Unionists, however, adamantly opposed a government they considered dictatorial and abolitionist.

Fearful for the state’s future, Governor Boreman and Radical Republican leaders who dominated the legislature were determined to prevent former Confederates, most of whom were Democrats, from regaining political power. Repressive legislation provided for confiscation of the property of persons regarded as enemies of the state. The Radical- dominated legislature also enacted the Voters’ Test Oaths of 1865 and the Voters’ Registration Law of 1866. These measures restricted the right to vote and required state and local officials, as well as attorneys and school teachers, to take oaths of allegiance to West Virginia and the United States. Estimates of the number of disfranchised voters range from 15,000 to 25,000. By the end of the 1860s, the anomaly of these stern proscriptions at a time when the federal government was assiduously protecting the voting rights of African-Americans led to calls for change. In 1871, moderate Republicans joined with Democrats to pass the Flick Amendment to the state constitution, which ended political restrictions on ex-Confederates in West Virginia. Voters approved the amendment by a margin of more than three to one.

In 1870, the Democratic Party carried the West Virginia elections. The governorship of John J. Jacob initiated a period of Democratic control that lasted 26 years. Democrats immediately took steps to provide the state with a new frame of government. A convention assembled in Charleston and wrote the constitution of 1872, under which the state is still governed. The new constitution eliminated the township system and implemented a modified county court system. It extended the term of office of the governor from two to four years. From time to time voters have declined to authorize a new convention to modernize the state constitution. However, they have endeavored to retain the workability of a somewhat antiquated document by approving 70 of 118 proposed amendments.

One of the most sagacious and farsighted provisions of the original constitution of 1863 was its mandate to the legislature to provide a ‘‘thorough and efficient’’ system of free public schools for all children in the state. The legislature created an administrative structure that included a state superintendent, county superintendents, and officials in townships, into which counties were divided for educational purposes. By 1870, the state had 2,270 schools, mostly with one room and one teacher. The constitution of 1872 retained the free school mandate. Some counties, nevertheless, faced lingering opposition to free schools largely because of objections to taxes needed for their support or to the free-school principle itself.

The development of West Virginia public schools in the last quarter of the 19th century and the early decades of the 20th century was similar to that of several southern and midwestern states. Important milestones were the designation of Marshall College (now Marshall University the state’s normal training school for teachers in 1867 and the establishment of branch normals at Fairmont, Athens, Shepherdstown, Glenville, and West Liberty in the 1870s the assignment of training for black teachers to the two ‘‘colored institutes’’ the enactment of a compulsory attendance law in 1903 and the opening of 233 high schools by 1925 and 88 junior high schools by 1928. West Virginia pioneered the adoption of a graduating plan for public schools, formulated by Alexander L. Wade of Monongalia County. Beginning in the 1890s, it gradually became the pattern throughout the United States. With the adoption of the County Unit Plan of 1933, providing countywide rather than district school boards, West Virginia again led the nation in a major educational reform. During the 20th century, public schools were strongly influenced by the progressive education movement, whose leaders gained control of the educational administrative machinery at the state level and achieved power that lasted throughout the century.

As in other states, West Virginia education has been shaped to a considerable extent by federal policy and federal support. Under the terms of the Morrill Act, West Virginia University was founded in 1867 as the state’s land-grant institution. The GI Bill of Rights of 1944 provided generous educational benefits to thousands of World War II veterans and improved the financial condition of nearly every college in the state. Segregation of West Virginia schools, mandated by the state constitution, was ended by the U.S. Supreme Court decision Brown contra la Junta de Educación de Topeka (1954). Unlike several southern states, West Virginia achieved integration with little opposition. Ongoing federal programs launched in the 1960s, including Upward Bound and Headstart, have done much to provide equal educational opportunities for children throughout the state. Some major issues in education at the turn of the 21st century include the pros and cons of school consolidation, and the impact of the federal No Child Left Behind Act. At the same time, like other Americans, West Virginians have serious concerns regarding a decline of discipline and an increasing violence in the public schools.

In celebrating the 50 years of statehood in 1913, West Virginians looked back with pride upon an era of unprecedented industrial development. The achievement was largely in extractive industries and based upon coal, oil, natural gas, and timber resources, which had lain dormant for millennia. In the late 19th century, state government, whether in the hands of Democrats or Republicans, endeavored to extirpate the bitterness wrought by the Civil War and Reconstruction and to establish a climate favorable to industrial growth. By 1913, annual coal production exceeded 28 million tons. The state achieved first place in the nation in oil production in 1898 and in natural gas output in 1906. Timber production reached its peak in 1909.

Closely associated with such expansion was the building of hundreds of miles of railroads, including the Chesapeake & Ohio, Norfolk & Western, Coal & Coke, Western Maryland, Virginian, and Kanawha & Michigan lines. Railroad magnates such as Cornelius Vanderbilt, J. P. Morgan, Collis P. Huntington, and others acquired vast acreages of West Virginia land and mineral resources. By the end of the 20th century, major West Virginia railroads, after numerous mergers, were incorporated into such giants as CSX and Norfolk Southern, two of the largest landholders in the state. Also vital to industrial growth was the construction of locks and dams in the Ohio, Kanawha, Monongahela, Big Sandy, and Little Kanawha rivers, their upgrading in the 1930s, and further improvements as the 20th century drew to a close.

By 1900, West Virginia was clearly on the threshold of major economic and demographic changes. The state still had some 93,000 farms. Nevertheless, migration from rural areas to cities, one of the dominant trends in the nation, was also in progress in West Virginia. By 1994, farm acreage was less than 35 percent of that of 1900. Most were commercial rather than subsistence farms. Three fourths of agricultural income came from livestock, including cattle and calves, poultry, and dairy products. Apples, peaches, and tobacco were important commercial crops.

By the late 1800s, rapidly expanding industries, especially coal, led to an acute need for labor, and both the state government and individual companies sent agents abroad to take advantage of the ‘‘New Immigration’’ from southern and eastern Europe. They recruited thousands of Italians, Poles, Hungarians, Austrians, and other nationalities, as well as African-Americans from the South. These ethnic groups added greater diversity to the state’s population and culture.

West Virginia’s rich resources and emerging extractive industries caught the attention of powerful business and financial interests outside the state. Many acquired large amounts of land for a small fraction of its real worth. State businessmen and politicians sometimes became allies of powerful non-resident interests whose activities left both benefits and problems. The new industrial age transformed much of the state from a society of small, independent farmers into one with a class-oriented social and economic structure of newly rich industrial barons at the apex and landless wage-earners at the bottom. Sizable amounts of West Virginia’s wealth left the state, and the land from which it was drawn fell under the heavy cloud of a colonial economy.

As extractive industries, particularly coal, gained a prominent place in the West Virginia economy during the first half-century of statehood, capital investment in manufacturing increased fourfold between 1870 and 1900. The Northern Panhandle, Ohio Valley, and Kanawha Valley became major manufacturing areas. Wheeling was the leading industrial city in the state throughout the 19th century. Other prominent industrial centers included Charleston, Parkersburg, Newell, Wellsburg, Benwood, New Cumberland, and Huntington.

World War I was a major stimulus to industry, especially the manufacture of chemicals. The federal government laid the basis for the industry in the Kanawha Valley by constructing a mustard gas plant at Belle and a smokeless powder plant at Nitro, where a community of 25,000 people sprang up almost overnight. Chemical firms in the Kanawha Valley expanded rapidly in the decades after 1920 and manufactured a great variety of new products, including rubber, plastics, rayon, nylon, and automotive antifreezes. World War II further accelerated the making of chemicals in West Virginia. The Kanawha Valley became one of the chemical centers of the world. By 1970, every Ohio River county except Jackson had at least one chemical plant.

During the first half of the 20th century, textile, clay-product, glass, and electric power industries grew rapidly. Hancock County manufactured fine chinaware. The state was a pioneer in the development and use of modern glass-making machinery, but it was also known throughout the world for its Fostoria and hand-blown Blenko, Fenton, and Pilgrim glass products. After 1940, electric power production increased by about 2,000 percent.

By the mid-20th century, mechanization, foreign competition, and emergence of a global economy contributed to fundamental changes in West Virginia industry. Many traditional industries experienced decline. Increasingly, the state was confronted with technological unemployment. Thousands of miners and other workers lost their jobs and left. The population fell from 2,005,552 in 1950 to 1,860,421 in 1960. Further losses occurred in the 1960s and 1980s. Scores of once-thriving mining towns lost so many families that they became ghost towns. In the 1990s, however, the state’s economy showed signs of improvement. Important growth areas included certain areas of manufacturing, such as the automobile and wood-based industries, as well as the service industries, and tourism and recreation. Investments by Japanese, Taiwanese, and British firms attested to an increasing globalization of the state economy. Service industries, including banking and insurance, real estate, and rapidly expanding health care, made up 68 percent of the gross state product. By 1996, the state’s improved economy seemed to be contributing to a reversal of nearly four decades of population losses. In 2010, the state’s population was 1,852,994.

Industrialization in West Virginia produced conditions conducive to an organized labor movement. As early as the 1820s, Wheeling had a sizable wage-earning class and a labor newspaper. A strong labor movement, however, did not develop until after the Civil War. The first important union was the Knights of Labor, founded in 1869. The Knights established a local organization at Paden City in 1877, and within a few years 16 others were founded in the state. The great railroad strike of 1877, the first nationwide industrial strike, began at Martinsburg and ended only by federal intervention. In 1880, the Knights of Labor supported an unsuccessful strike by miners at Hawks Nest in Fayette County. Following these and other setbacks, the union gradually declined.

In 1881, the American Federation of Labor, made up of crafts of skilled workers, was organized. It advocated an eight-hour day, six-day workweek, higher wages, and job safety and security. By 1914, the West Virginia Federation of Labor, which was affiliated with the national organization, included 152 local craft unions with 31,315 members. The union was especially strong among iron, steel, and tin workers transportation employees and glass workers. Wheeling had more than 40 percent of the union craft workers in the state. Wheeling, Fairmont, Clarksburg, Charleston, Hinton, Morgantown, and Parkersburg had central labor organizations made up of the craft unions.

The most powerful union in West Virginia has been the United Mine Workers of America. The union was formed in Columbus in 1890 and only gradually established itself in West Virginia. Only about half of state miners participated in a nationwide strike in 1894. Union membership declined in 1897 to a mere 206 workers. Between 1897 and 1902, the UMWA enlisted the support of well-known labor leaders from across the nation. They included Samuel Gompers, Eugene V. Debs, and Mary ‘‘Mother’’ Jones. Operators responded with court injunctions, yellow-dog contracts, blacklisting, and heavily armed mine guards. Nevertheless, in 1902 the union, with assistance from Jones, organized about 7,000 miners in the Kanawha Valley. For the next quarter-century, Mother Jones had a powerful influence with miners in West Virginia.

During the Mine Wars of the early 20th century, some of the most violent episodes in the state’s labor history occurred in the coalfields. In 1912–13, troubles erupted on Paint and Cabin creeks, tributaries of the Kanawha River, when operators refused to renew contracts with the union. Sporadic violence occurred at Mucklow and Holly Grove and caused Governor Glasscock to impose martial law. The strike ultimately ended when Governor Hatfield helped arrange a settlement.

The great demand for coal and a shortage of labor during World War I produced conditions in which the industry flourished, wages rose, and union membership increased. Between 1919 and 1921, UMWA efforts to unionize the mines of southern West Virginia, particularly in Logan and Mingo counties, were marked by incidents of unusual violence, including the Matewan Massacre, Sharples Massacre, and the Battle of Blair Mountain. Labor suffered major setbacks. By 1924, the UMWA had lost half its members in West Virginia and was nearly bankrupt. Collective bargaining, one of the union’s major goals, remained unachieved.

The Great Depression, beginning in 1929, proved a catalyst for fundamental political, economic, and social reforms in the United States. In 1932, Franklin D. Roosevelt, the Democratic candidate for president, promised a ‘‘New Deal’’ in handling the nation’s extraordinary economic problems. The National Industrial Recovery Act of 1933 ( NIRA ) gave workers benefits for which they had long battled. It offered an eight-hour workday, an end to yellow-dog contracts, and the right to collective bargaining. After the U.S. Supreme Court ruled that NIRA was unconstitutional, many parts of the act relating to labor were included in the Wagner Act of 1935.

Under the leadership of John L. Lewis, coal miners made rapid gains in the more benign political environment. The Appalachian Agreements eventually ended unfavorable wage scales, and in 1946 a Miners’ Welfare and Retirement Fund, one of the union’s most important goals, was established. During the 1940s, the UMWA reached the zenith of its political influence in West Virginia when its leaders persuaded Matthew Neely to give up his U.S. Senate seat to run for governor. After 1950, mechanization and automation in coal mining drastically reduced the number of miners and began a long-term and eventually dramatic decline in UMWA membership and influence in the state.

Historically, mining has been one of the most dangerous industries. Most miners died in individual accidents killing one or a few miners at a time, but major mine disasters occurred at Monongah in 1907, Eccles in 1914, Benwood in 1924, and Farmington in 1968. Another disaster, at Buffalo Creek in 1972, was the result of the collapse of a coal company dam in which 125 people were killed and 17 communities destroyed. The dangers of underground work outside the coal industry appeared in 1932 during the construction of the Hawks Nest Tunnel, which diverted waters of the New River to a hydroelectric plant. Scores of men died of silicosis that might have been prevented had the company taken the proper precautions.

During the 1960s and 1970s, the actions of both federal and state governments led to improved safety and working conditions. In 1969, the federal government recognized pneumoconiosis, or black lung, as an occupational disease and set up a fund to support afflicted miners. A year later, the state established a Black Lung Fund.

One of the most distinctive events in the state’s labor history occurred in the early 1980s when workers of the Weirton Steel Company purchased its properties and prevented the plant’s closing. For a time, the new company was the largest employee-owned business in the nation, before suffering serious setbacks at the end of the 20th century. Employee ownership ended when Weirton Steel was sold to the International Steel Group early in the 21st century.

Political affairs since 1863 have reflected both changes and continuities in life in West Virginia. In the years immediately following statehood, the state was profoundly affected by the problems and tensions of Reconstruction. Partisan politics agitated discussions regarding the location of a permanent state capital. Republicans favored Wheeling, their center of influence. Democrats wanted the capital in southern West Virginia, where their party was strong. In 1877, the matter was submitted to the voters, who chose Charleston over Clarksburg and Martinsburg as the permanent seat of government. The move was made in 1885.

In 1871, following the troubled eight years of Radical Reconstruction, the Democratic Party, augmented by disfranchised ex-Confederates and by Liberal Republicans, captured the governorship and the legislature. The so-called Bourbon Democrats often clung to the ideals of the rural South but promoted the development of industry, and their rule coincided with the beginnings of the industrial revolution in West Virginia.

Party labels in the late 19th and early 20th centuries are not always enlightening. Bourbon Democrats and conservative Republicans shared many of the same ideas and policies, and favored the development of the state’s resources. The political and business relationships between Henry Gassaway Davis, who had enormous power in the Democratic Party, and his son-in-law, Stephen B. Elkins, who after 1894 had similar control over Republican affairs, illustrate the degree to which politics was tied to industrial welfare and influenced by great industrial tycoons. Four governors—George W. Atkinson, Albert B. White, William M. O. Dawson, and William E. Glasscock—are commonly known as ‘‘Elkins governors.’’ Relations between West Virginia industrialists and those on the national scene often brought temporary prosperity and opportunities but in the long run helped move the state toward economic dependency.

Concerns over unbridled industrial exploitation of both natural and human resources, as well as government neglect of many vital services, helped set the stage for the Progressive Movement in West Virginia. From 1900 to 1920, progressive ideals were at the center of state affairs. Although the movement transcended party lines, the greatest gains were made during the tenure of the Republican governors, particularly Henry D. Hatfield. One student of the period observed that at the end of the Hatfield administration West Virginia had as much progressive legislation as any state in the nation. Except for the Cornwell administration (1917–21), Republicans continued to control the governorship until 1933.

Like many other Americans, West Virginians were beguiled by the prosperity of the 1920s. In 1924, when John William Davis of Clarksburg received the Democratic nomination for president of the United States, West Virginia nonetheless gave its electoral votes to incumbent Republican Calvin Coolidge, whom they associated with the good times. Republican administrations in West Virginia during the 1920s were conservative, and the laissez-faire philosophy of government and economic affairs was the order of the day.

The Great Depression brought wide-scale unemployment, with thousands of people reduced to penury, and proved to be a watershed in American and West Virginia history. Laissez-faire doctrines fell before the activist philosophy of Roosevelt’s New Deal, which projected an expanded role for government in economic, social, and cultural matters and allowed the Democratic Party to regain control over national and state affairs. The New Deal and the measures taken by Governor Kump and the legislature brought new hope to economically distressed West Virginians. Through such agencies as the National Industrial Recovery Administration, Works Progress Administration, Public Works Administration, Civilian Conservation Corps, National Youth Administration, and others, unemployment diminished and the economy improved. The easing of the Great Depression paved the way in West Virginia for a new Democratic era that continued into the 21st century. The period following World War II witnessed troubling new economic problems in West Virginia. The unsettled conditions, along with the popularity of Republican President Dwight D. Eisenhower, interrupted Democratic trends in the state and helped Republican Cecil Underwood capture the governorship in 1956.

While state politics have normally had little impact on the rest of the nation, the West Virginia primary of 1960 attracted national interest when it became a battleground between John F. Kennedy and Hubert H. Humphrey for the Democratic nomination for president. Kennedy’s landslide victory in West Virginia proved to be a turning point in his campaign for the presidency.

During the 1960s, policies of the federal government exerted major impact upon conditions in West Virginia. President Kennedy’s New Frontier and President Lyndon B. Johnson’s War on Poverty pumped millions of federal dollars into the state. Among the most important new federal agencies was the Appalachian Regional Commission ( ARC ), established in 1965. Although it helped develop health-care centers, and supported vocational training, erosion control, and other projects, four-fifths of the ARC budget was devoted to construction of highways. At the close of the 20th century, more than 300 miles of Appalachian Corridor highways had been completed in the state.

Since the 1960s, one of the most significant changes in West Virginia government has been the emergence of a strong chief executive. The Modern Budget Amendment of 1968 made the governor responsible for preparation of the state budget. In 1970, the Governor’s Succession Amendment permitted a governor to serve two consecutive terms. These amendments have led to a sharp increase in the influence and prestige of the governorship. Unlike other branches of state government, which have been dominated by Democrats, the governor’s office since 1968 has alternated between Republicans and Democrats.

Leaders in both parties were deeply concerned about the condition of the state’s economy. Economic improvements were sometimes made at high costs to the environment, and government officials sought ways to balance economic gains against environmental concerns. One controversial issue was strip mining, which liberals maintained must either be abolished or strictly regulated. Young John D. (Jay) Rockefeller IV, who came to rural Kanawha County as a social worker in the 1960s, endeared himself to liberals by boldly advocating the abolition of strip mining. Following the energy crisis of 1973 and his election to the governorship, Rockefeller became a proponent of regulation rather than abolition. By the early 1990s, continued complaints over the destructive practices of coal operators led to threats by the federal government to take over regulation of surface mining in West Virginia. The actions of Governor Gaston Caperton and the legislature, which appropriated more funding for the employment of additional state inspectors, averted federal actions. By the late 1990s, mountaintop removal, the most profitable and arguably the most damaging form of surface mining, had become common and led to sharp public debate.

Public demands for greater access to education, health care, and other services produced rapid growth in both the size and costs of state government. In an effort to streamline administration, Governor Caperton reorganized the executive branch under seven ‘‘super secretaries,’’ each responsible for several formerly separate agencies. His action, however, aroused criticism that another layer of expensive bureaucracy had been established.

In recent decades the state’s governors, congressional representation, and other officials have made concerted efforts to promote economic development, including foreign investments. Sen. Robert C. Byrd, known nationally as an authority on Senate history and the U.S. Constitution, won federal appropriations in excess of $1 billion and brought numerous federal projects and facilities to West Virginia. By the mid-1990s, the state’s economy bore signs of improvement although some ground was later lost in the recession that followed the national boom of the late 1990s. Between 1988 and 1997, the state budget more than doubled, rising from about $3.3 billion to approximately $7 billion.

As the 20th century slipped away, West Virginians could reflect upon the great changes that it had brought. The automobile, radio, motion pictures, television, computers, and other inventions had opened vistas little dreamed of when the century began. It had brought new opportunities for education and self-fulfillment, recognition of human rights for all people, and ever-increasing prospects for more people to share in the blessings the state had to offer. As always, however, problems remained. West Virginians had deep apprehensions about the future. Their concerns included the quality of education the availability of health care, especially for children and the elderly environmental matters threats to cherished traditional values and fears that the nation might not have in the future the prescience or the strength to manage the responsibilities of world power.

Last Revised on October 16, 2014

Cite This Article

Rice, Otis K. and Stephen W. Brown "History of West Virginia." e-WV: The West Virginia Encyclopedia. 16 October 2014. Web. 25 June 2021.


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