Thomas Jefferson nace

Thomas Jefferson nace

El futuro presidente Thomas Jefferson, redactor de la Declaración de Independencia y el teórico político preeminente de la nación, nace el 13 de abril de 1743.

El historiador y biógrafo Joseph Ellis ha llamado a Jefferson, quien tuvo un papel monumental en la configuración de la política estadounidense, la esfinge estadounidense por su carácter enigmático. Desde su mandato, los presidentes y políticos de ambos extremos del espectro político se han inspirado en la filosofía política de Jefferson en un intento de vincular su propio liderazgo con este padre fundador tan influyente y admirado.

El carácter de Jefferson, como hombre o como presidente, desafía la definición en blanco y negro. Fue a la vez intelectual, arquitecto, filósofo, músico y ensayista. Su fascinación por la ciencia impulsó su estudio y colección de fósiles. Proyectó una actitud realista, relajada y poco convencional y su deseo de ser visto como un hombre común se reflejó en su inclinación por recibir visitantes de la Casa Blanca en bata y pantuflas. Jefferson denunció al gobierno opresivo y fue un feroz defensor de la libertad de expresión y religión. Le preocupaba que los padres fundadores George Washington, John Adams y Alexander Hamilton tuvieran planes para modelar la presidencia estadounidense después de una monarquía. Cuando Washington y Hamilton propusieron que el banco nacional y el estado asumieran la deuda nacional, Jefferson renunció al gabinete de Washington en protesta. Rechazó rotundamente el plan de Hamilton de construir un ejército federal fuerte, por temor a que un líder tiránico pudiera usarlo contra los ciudadanos estadounidenses.

LEER MÁS: Thomas Jefferson: el gourmand pionero de Estados Unidos

Aunque Jefferson tenía muchos principios, no estaba por encima de usar tácticas de difamación contra oponentes políticos. Atacó anónimamente a sus víctimas en forma impresa bajo un seudónimo y ayudó a financiar la prensa antifederalista.

Aunque en teoría Jefferson deseaba la abolición de la esclavitud, es un hecho que Jefferson era dueño de otros seres humanos que trabajaban en su plantación. Los relatos históricos indican que Jefferson trató a sus trabajadores esclavizados mejor que la mayoría dentro del contexto de la época. Se ha alegado durante mucho tiempo que una de sus trabajadoras esclavizadas, Sally Hemings, era la amante de Jefferson. Dio a luz un hijo, llamado Eston, en 1808. Durante 200 años, el asunto Hemings y la paternidad de Eston fueron el centro de un intenso análisis académico. En 1998, las pruebas de ADN demostraron que Jefferson era el padre biológico de Eston, lo que muchos interpretaron como que en realidad era el hijo de Thomas Jefferson, un hecho respaldado por la tradición oral de la familia Hemings. Sin embargo, otros académicos no han estado de acuerdo con esta conclusión y sigue siendo un tema de ferviente debate.

También se cree que Jefferson, viudo desde la muerte de su esposa Martha en 1782, tuvo una relación con Maria Cosway, una hermosa (y casada) pintora y músico británica a quien conoció mientras se desempeñaba como ministro en Francia. La relación de Jefferson con Cosway lo inspiró a escribir el ensayo romántico Un diálogo entre la cabeza y el corazón en octubre de 1786. Un relato histórico de su romance describe a Jefferson como un colegial enamorado, mientras él y Cosway compartían un paseo romántico por el campo cerca de París, Jefferson. intentó saltar una valla, se cayó y se rompió la muñeca.

Las políticas antifederalistas de Jefferson y los ataques personales contra John Adams provocaron una gran disputa entre los dos antiguos amigos. Sin embargo, después de la jubilación, Adams y Jefferson reavivaron su conexión personal. Los dos últimos revolucionarios originales vivos, Jefferson y Adams, murieron el mismo día: 4 de julio de 1826.

LEER MÁS: Dos presidentes murieron el mismo 4 de julio: ¿coincidencia o algo más?


Thomas Jefferson: hechos importantes y breve biografía

Thomas Jefferson fue el tercer presidente de los Estados Unidos. Quizás el mayor logro de Jefferson fue la redacción de la Declaración de Independencia en 1776, décadas antes de que asumiera la presidencia.


Cronología de la vida de Jefferson

Peter Jefferson, el padre de Thomas Jefferson, patentó un terreno de 1,000 acres que se convirtió en Monticello.

Thomas Jefferson nació en Shadwell el 13 de abril de 1743 (según el calendario moderno).

Thomas Jefferson asistió al College of William and Mary.

Comenzó a estudiar derecho con George Wythe.

Admitido para ejercer la abogacía ante el Tribunal General.

Elegido para la Cámara de los Burgueses. Comenzó la nivelación de la cima de la montaña Monticello.

Comenzó la construcción de Monticello. La casa de Shadwell se quemó. Se trasladó al pabellón sur de Monticello.

Casado con Martha Wayles Skelton. Nace la hija Martha.

Cementerio en Monticello establecido con el entierro del amigo y cuñado de Jefferson, Dabney Carr.

Escribió & quotA Summary View of the Rights of British America & quot; Retirado de la práctica legal. Heredó 11.000 acres de tierra y 135 esclavos de su suegro. Terreno retirado para huerta. Nace su hija Jane Randolph.

Elegido al Congreso Continental. Murió la hija Jane Randolph.

Redacción de Declaración de Independencia. Elegido para la Cámara de Delegados de Virginia. Nombrado para revisar las leyes de Virginia.

Proyecto de Estatuto de Virginia para la Libertad Religiosa, aprobado por la Asamblea General en 1786. Hijo sin nombre nacido y muerto.

Proyecto de Ley para la Difusión Más General del Conocimiento. Nace la hija María (María). Albañilería del primer Monticello terminado.

Se desempeñó como gobernador de Virginia.

Comenzó Notas sobre el estado de Virginia. Nace la hija Lucy Elizabeth.

Tropas británicas en Monticello. Murió la hija Lucy Elizabeth.

Nace la segunda Lucy Elizabeth. La esposa Martha murió. Primera versión de la casa Monticello sustancialmente terminada.

Delegado electo al Congreso.

Se desempeñó en Francia como Comisionado y Ministro de los Estados Unidos.

Murió la hija Lucy Elizabeth.

Se desempeñó como primer secretario de estado de los EE. UU.

Se inició la fabricación comercial de clavos en Mulberry Row. Esclavo manumitted Robert Hemings.

Nace la hija de Sally Hemings, Harriet Hemings.

Se inició la remodelación y ampliación de Monticello. Esclavo manumitted James Hemings.

Sirvió bajo John Adams como el segundo vicepresidente de EE. UU.

Se desempeñó como presidente de la American Philosophical Society. Harriet Hemings muere en 1797

Beverly Hemings, la hija mayor sobreviviente de Sally Hemings y Thomas Jefferson, nace.

Cúpula construida sobre Monticello.

Sirvió como el tercer presidente de los Estados Unidos.

Harriet Hemings, la única hija sobreviviente de Sally Hemings y Thomas Jefferson, nace.

Compra de Luisiana concluida. Lanzamiento de la expedición de Lewis y Clark.

Murió su hija Maria Jefferson Eppes.

La expedición de Lewis y Clark concluyó. Se inició la construcción de la casa en Poplar Forest.

Canteros de flores ovalados cerca de Monticello dispuestos. Molino comercial de Shadwell completado.

Eston Hemings, el hijo menor de Sally Hemings y Thomas Jefferson, nacido. Se completó el Pabellón Norte de Monticello y se remodeló su Pabellón Sur. Caminata sinuosa y parterres de flores en West Lawn.

Retirado de la presidencia y de la vida pública. Gran parte de la remodelación de Monticello y la construcción de dependencias. Plataforma de huerto terminada.

Pabellón de jardín construido.

Vendió una biblioteca de 6.700 volúmenes al Congreso.

Se colocó la piedra angular del Central College (más tarde Universidad de Virginia).

Techo de Monticello cubierto con tejas de hojalata.

Beverly y Harriet Hemings dejaron Monticello. Pasaron como miembros de la comunidad blanca y desaparecieron de la historia.

Jefferson dio la bienvenida al Marqués de Lafayette a Monticello en una reunión histórica.

Inaugurada la Universidad de Virginia.

Jefferson murió en Monticello el 4 de julio. John Adams también murió ese mismo día en su casa en Quincy, Massachusetts.

DIRECCIÓN:
931 Thomas Jefferson Parkway
Charlottesville, VA 22902
INFORMACIÓN GENERAL:
(434) 984-9800


¿Por qué es importante Thomas Jefferson?

Thomas Jefferson se desempeñó como el tercer presidente de los Estados Unidos; estableció la Universidad de Virginia, fue autor de la Constitución y realizó actos de servicio público mientras estuvo en el cargo. Jefferson pasó más de 50 años involucrado en la política estadounidense. Recibió una educación universitaria formal en el College of William & Mary, donde estudió derecho y política antes de graduarse y comenzar una carrera en política a nivel de gobierno local.

Jefferson se desempeñó como magistrado y teniente en los niveles inferiores del gobierno. Más tarde se unió a la Cámara de Burgess, luego progresó al Congreso. Allí, los compañeros le encargaron a Jefferson que redactara el contenido de la Declaración de Independencia. Jefferson, a través de la Declaración, estableció derechos fundamentales para los ciudadanos, incluida la igualdad para hombres y mujeres y personas de todos los niveles socioeconómicos. Jefferson asignó al gobierno federal como un sistema democrático, diseñado como una entidad transparente que permite y fomenta la participación pública. Después de su mandato en el Congreso, Jefferson volvió a servir como legislador y gobernador en Virginia. Luego se desempeñó como vicepresidente bajo John Adams antes de asumir el cargo de presidente. Como presidente, Jefferson adquirió terrenos clave mediante la compra del Territorio de Luisiana. Fomentó la exploración y la expansión financiando también la expedición de Lewis y Clark. Jefferson adoptó una postura neutral en asuntos exteriores pero, sin embargo, vio a Estados Unidos entrar en la Guerra de 1812.


En la historia americana

Jefferson, uno de los líderes estadounidenses más influyentes pero, en su época, controvertidos, estuvo en el centro de varios episodios conspirativos importantes.

La expedición botánica

Thomas Jefferson y James Madison se embarcaron en una excursión botánica de un mes a Nueva York durante abril y mayo de 1791. La intención de los viajeros era observar la flora y fauna de la región y su belleza escénica, y visitar sitios históricos de fama revolucionaria. Es probable que estos hombres acogieran con agrado la oportunidad de realizar averiguaciones políticas en los pueblos que visitaron. Tales actividades no pasaron desapercibidas.


De hecho, algunos federalistas de Nueva York opinaban que el propósito secreto de su gira era cimentar una alianza entre los republicanos de Nueva York y sus homólogos del sur de Old Dominion. Jefferson y Madison unificaron y establecieron una base popular para el Partido Republicano a través de visitas políticas clave en su viaje.

Ciertamente, los federalistas vieron este viaje como una amenaza y las teorías de conspiración abundaban. (Puede parecer extraño que la construcción de una alianza política pueda considerarse una conspiración, pero la misma noción de partido político se consideraba conspirativa en la era de los Fundadores).

El gobernador de Nueva York Clinton & # 8220 parece no haber notado a los virginianos de gira, ni ellos lo visitaron & # 8221. Si se establecieron alianzas entre Jefferson y Clinton, Burr o cualquier otra persona en este viaje, fueron muy secretas.

Jefferson como agente de Francia y la revolución

Con mucho, la teoría de la conspiración más intensa y significativa con respecto a Jefferson fue la creencia federalista generalizada de que él y sus seguidores eran compañeros de viaje o agentes directos de los jacobinos franceses y su agenda revolucionaria de republicanismo radical, igualitarismo social e infidelidad religiosa. 8221

Esta creencia surgió por primera vez cuando Jefferson era secretario de estado a principios de la década de 1790. Cuando los franceses declararon su nación una república y ejecutaron al rey Luis XVI, Estados Unidos se vio desgarrado por la controversia sobre la Revolución Francesa y la serie resultante de guerras entre Francia y las monarquías de Europa.

Basado en algunas cartas suyas que se filtraron a la prensa y las declaraciones de sus muchos aliados, Jefferson adquirió una reputación como el principal partidario de la Revolución Francesa en Estados Unidos. Posteriormente, la acusación de que no era solo un amigo, sino una herramienta de Francia se convirtió en el tema principal de los oponentes de Jefferson y lo seguirá siendo durante la mayor parte del resto de su carrera política.

Jefferson como conspirador fue el tema de una de las caricaturas políticas más tempranas de América, & # 8220 La detección providencial. & # 8221. & # 8220 Altar al despotismo galo & # 8221, que resume el argumento conservador de que una mayor democratización en Estados Unidos conduciría inevitablemente a una dictadura como lo había hecho en Francia.

El águila representa las políticas federalistas beligerantes y represivas de la administración de John Adams, que incluyeron las Leyes de Extranjería y Sedición, legislación que tenía como objetivo aplastar la conspiración jacobina de una vez por todas.

Significativamente, el fuego en el altar de Jefferson está alimentado por copias de los dos principales periódicos republicanos demócratas, el Philadelphia Aurora y el Boston Independent Chronicle, así como los escritos anticristianos de Thomas Paine (The Age of Reason) y William Godwin.

Esto reflejaba la creencia federalista de que las publicaciones que disentían de las doctrinas políticas y religiosas establecidas no eran contribuciones al debate público, sino parte de una conspiración más amplia no solo contra el gobierno de los Estados Unidos, sino también contra la sociedad cristiana ordenada y jerárquica que los federalistas creían defender. Algunos federalistas incluso creían que Jefferson y sus seguidores eran secretamente el ala estadounidense de los infames Illuminati bávaros.

En política, los federalistas se basaron especialmente en las amenazas que supuestamente planteó al cristianismo en Estados Unidos Jefferson, que tenía ideas liberales pero lejos de ser ateas sobre la religión. (Durante el período & # 8220 del Terror & # 8221 en Francia, el régimen jacobino de Robespierre & # 8217 había convertido las iglesias en Templos de la Razón).

La Gaceta de Filadelfia de los Estados Unidos, un periódico federalista leído a nivel nacional, publicó avisos durante la temporada electoral de septiembre de 1800, expresando sin rodeos el mensaje federalista:

La campaña religiosa contra Jefferson fue más intensa en la otrora puritana Nueva Inglaterra, que fue tanto el cinturón bíblico de los primeros Estados Unidos como el bastión electoral de los federalistas.

Los políticos y el clero federalistas de Nueva Inglaterra bombardearon a la gente de la región con advertencias apocalípticas sobre las consecuencias de una victoria de Jefferson en las elecciones presidenciales de 1800. El ex congresista de Massachusetts Fisher Ames describió esta eventualidad como la degradación de todo lo que es venerable. la transmutación de todo lo establecido & # 8221.

Este tipo de conversación tampoco se detuvo una vez que Jefferson asumió el cargo. Habiendo perdido a la nación en su totalidad, pero manteniendo Nueva Inglaterra en 1800, los federalistas dieron vueltas en los carromatos frente a los intensos esfuerzos de los republicanos demócratas para ganarse a los votantes de sus estados. Sus advertencias sobre Jefferson se volvieron casi cómicamente histéricas, especialmente dados los cambios de política relativamente modestos que la administración de Jefferson estaba implementando en ese momento.

Intentando reunir a su estado natal de Connecticut & # 8220 para resistir a un enemigo, simplemente entrando por las puertas de su fortaleza, & # 8221 Theodore Dwight describió & # 8220 la consumación de la bendición democrática & # 8221 que aguardaba a la Tierra de los Hábitos Estables si también sucumbía a las legiones revolucionarias que ya habían invadido la mayor parte de Europa y en las recientes elecciones & # 8220 aseguradas. dominio sobre una gran parte de estos Estados Unidos. & # 8221

A menos que Connecticut se opusiera, su gente se enfrentaba a la perspectiva literalmente infernal de un país gobernado por tontos y sinvergüenzas de los lazos del matrimonio. destruyó a nuestras mujeres y a nuestras hijas. echados en los guisos a nuestros hijos. olvidado . un mundo lleno de ignorancia, impureza y culpa sin justicia, sin ciencia, sin cariño. sin adoración, sin oración, sin Dios! & # 8221.

Este tipo de alarmismo sonó cada vez más vacío a medida que se hizo evidente que las mujeres y los niños de Nueva Inglaterra no corrían peligro por parte del presidente Jefferson, y la mayor parte de esa región se unió para reelegirlo cómodamente en 1804.

Aaron Burr y el callejón sin salida del colegio electoral

Jefferson y sus partidarios tenían un problema de conspiración propio en 1800. Estaban tan seguros de la inminente victoria de Jefferson después de que ganaran las elecciones legislativas clave y muchos estados aún nombraban electores presidenciales que hicieron arreglos para asegurar que Aaron Burr recibiera suficientes votos. de los estados del sur para convertirse en vicepresidente.

Jefferson se sorprendió al saber que el voto en el sur recayó en Burr más de lo esperado. La elección resultó en un empate entre Jefferson y Burr, cada uno con setenta y tres votos electorales, que se resolvería en la Cámara de Representantes.

Amargamente opuestos a Jefferson y su ideología republicana, los federalistas conspiraron para negarle la presidencia. Los federalistas se aliaron a favor del retador, Aaron Burr, a pesar de su denuncia de rechazo a la candidatura.

A pesar de sus mejores esfuerzos, el martes 17 de febrero, la trigésima sexta votación en la Cámara de Representantes resultó en la elección de Jefferson. & # 8220Incluso en la derrota actuaron un papel miserable, la mayoría de los federalistas reteniendo sus votos de Jefferson hasta el amargo final & # 8221.

Como presidente, Burr habría estado en deuda con los federalistas que lo apoyaron, asegurando su influencia continua en el gobierno federal. Las relaciones entre Jefferson y Burr se deterioraron, y varios años después Jefferson lo declaró culpable de traición y pidió su arresto.


Contenido

Jefferson quedó viudo a la edad de 39 años en 1782. Nunca se volvió a casar y murió en 1826. Sally Hemings, una “quadroon” (3/4 blanca), era su esclava mucho más joven y probablemente media hermana de su esposa. En 1787, cuando Hemings tenía 14 años, acompañó a su hija María a Francia, donde Jefferson se desempeñaba como embajador estadounidense en Francia. Se cree que Hemings y Jefferson comenzaron una relación sexual en algún momento antes de 1789, cuando ella regresó con él a Monticello. La mayoría de los historiadores creen ahora que esta relación duró casi cuatro décadas, hasta la muerte de Jefferson, y que tuvo seis hijos con Hemings. [9] [10]

Cuatro de los hijos de Hemings sobrevivieron hasta la edad adulta. En el período anterior a la guerra, la de ella habría sido llamada una "familia sombra". [11] Sally Hemings también era hija de una familia en la sombra. Los historiadores creen que su padre fue John Wayles, el suegro de Jefferson, quien como viudo tuvo una relación de 12 años con su esclava mulata Betty Hemings y tuvo seis hijos con ella. Estos niños tenían tres cuartos de ascendencia europea, una cuarta parte de ascendencia africana y eran medio hermanos de la esposa de Jefferson, Martha Wayles Skelton Jefferson. [12] Sally Hemings era la hija menor de esta familia en la sombra. [13] Issac Jefferson describió a Sally como "poderosa casi blanca. Muy hermosa, con el pelo largo y liso por la espalda". [14]

De los cuatro niños de Hemings que sobrevivieron hasta la edad adulta —William Beverley, Harriet, Madison y Eston Hemings— todos, excepto Madison Hemings, finalmente se identificaron como blancos y vivieron como adultos en comunidades blancas. Bajo la ley de Virginia de partus sequitur ventrem, Como Sally Hemings era esclava, sus hijos también nacieron esclavizados. Pero los niños eran siete octavos de europeos y un octavo de africanos por ascendencia. Si estuvieran libres, se los habría considerado legalmente blancos en Virginia de la época. [15] [16]

Reclamaciones tempranas Editar

En 1802, el periodista James T. Callender, después de que Jefferson le negara un nombramiento para un puesto de director de correos y de emitir amenazas veladas de "consecuencias", informó que Jefferson había engendrado varios hijos con una concubina esclava llamada Sally. Su familia negó la acusación. Otros hicieron el reclamo en forma privada o pública. [17] Elijah Fletcher, director de la New Glasgow Academy (condado de Amherst, Virginia) visitó Jefferson en 1811 y escribió en su diario:

La historia de Black Sal no es una farsa: que él cohabita con ella y tenga varios hijos con ella es una verdad sagrada, y lo peor es que mantiene esclavos a los mismos niños, un crimen antinatural que es muy común en estas partes. . [18]

Jefferson no hizo ningún comentario público sobre el asunto, aunque la mayoría de los historiadores interpretan su carta de presentación de 1805 al Secretario de Marina Robert Smith como una negación aludiendo a una respuesta más completa, que se ha perdido. [19]

Los descendientes de Jefferson-Wayles y la mayoría de los historiadores negaron durante casi 200 años que él fuera el padre de los hijos de Hemings. Desde mediados del siglo XX, ha habido desafíos a esa negación, ya que los historiadores han reexaminado algunas de las pruebas y han pensado interpretarlas de manera diferente. Han surgido desacuerdos desde finales del siglo XX sobre cómo interpretar la evidencia histórica relacionada con el tema. Según una carta de 1868 del biógrafo de Jefferson Henry S. Randall al historiador James Parton, el nieto de Jefferson, Thomas Jefferson Randolph, dijo que la hija sobreviviente de Jefferson, Martha, declaró en su lecho de muerte que Jefferson había estado lejos de Monticello durante 15 meses antes de que uno de Hemings ' Los hijos nacieron, por lo que no pudo ser el padre. Pero el historiador Dumas Malone documentó más tarde que Jefferson había estado en Monticello nueve meses antes del nacimiento de cada uno de los hijos de Hemings. [20]

[S] él [Hemings] tenía hijos que se parecían tanto al Sr. Jefferson que era evidente que tenían su sangre en las venas. Él [Randolph] dijo en un caso, un caballero cenando con el Sr. Jefferson, se veía tan sorprendido cuando levantó la vista de este último al sirviente detrás de él, que su descubrimiento del parecido fue perfectamente obvio para todos. [21]

Randolph le dijo a Randall que el difunto Peter Carr, sobrino de Jefferson con su hermana y un hombre casado en ese momento, había engendrado a los hijos de Hemings, como una explicación del parecido "sorprendente" que todos los visitantes de Monticello podían ver. Según la profesora de derecho Annette Gordon-Reed, con este acto, estaba violando un fuerte tabú social en contra de nombrar a un hombre blanco como el padre de niños esclavos, para explicar el fuerte parecido físico visto por los visitantes. Ella sugirió que solo lo habría hecho por la razón más convincente de proteger a su abuelo. [22]

Debido a los tabúes sociales sobre este tema, Randolph solicitó, y Randall estuvo de acuerdo, omitir cualquier mención de Hemings y sus hijos en la biografía de tres volúmenes de Randall. Vida de Thomas Jefferson (1858). [21] Pero Randall transmitió la historia oral de Randolph en una carta al historiador James Parton. También sugirió que había visto personalmente registros que lo respaldaran, pero no se ha encontrado tal registro. La carta de Randall de 1868 que relata el relato familiar de Randolph sobre la paternidad de Peter Carr fue un "pilar" de las afirmaciones posteriores de los historiadores de que Carr era el padre de los hijos de Hemings y Jefferson no lo era. [22]

Reclamaciones de Madison Hemings Editar

En noviembre de 1845, los periódicos de Ohio informaron que uno de los hijos de Jefferson con Sally Hemings que vivía en un condado central de Ohio no podía votar ni testificar en la corte debido a las leyes de Ohio sobre su raza. [23] La historia fue reportada posteriormente por el periódico de William Lloyd Garrison, El libertador. [24]

El 7 de julio de 1870, el encargado del censo de Chillicothe, Ohio, William Weaver, anotó en su libro oficial del censo junto a la entrada "Hemmings, Madison", que registraba "Este hombre es el hijo de Thomas Jefferson". [25]

En 1873, el tema recibió una atención renovada y generalizada después de la publicación de una entrevista con Madison Hemings, quien afirmó que Jefferson era su padre. Fue entrevistado sobre su vida como esclavo en Monticello y su relato fue publicado en un periódico de Ohio. Luego, a los 68 años, Hemings reclamó a Jefferson como su padre y el de sus hermanos. Dijo que cuando Jefferson y Sally Hemings todavía estaban en París, ella quedó embarazada de su hijo. Los esclavos podían pedir su libertad en Francia, y Hemings inicialmente objetó cuando Jefferson le pidió que regresara con él a Virginia. Basada en la promesa de Jefferson de liberar a sus hijos cuando fueran mayores de edad, regresó con él a los Estados Unidos desde Francia. [26] Israel Jefferson, también ex esclavo de Monticello, confirmó el relato de la paternidad de Jefferson de los hijos de Hemings en su propia entrevista publicada ese año por el mismo periódico de Ohio. [27] Los críticos atacaron la versión del periódico por motivos políticos y los antiguos esclavos por equivocados, o algo peor. [28]

En 1874, James Parton publicó su biografía de Jefferson, en la que atribuía el contenido de las memorias de Madison Hemings a los motivos políticos de un periodista que lo entrevistó. Él y otros críticos esencialmente descartaron las memorias de Madison, mientras le atribuían una variedad de motivos negativos para contar su historia. En su trabajo, Parton repitió la historia oral de la familia Jefferson sobre la paternidad de Carr y la afirmación de que Jefferson estuvo ausente durante el período de concepción de uno de los hijos de Hemings. [29] [30]

Historiadores modernos Editar

Historiadores exitosos del siglo XX, como Merrill Peterson y Douglass Adair, se basaron en el libro de Parton en lo que respecta a la controversia. [31] A su vez, Dumas Malone adoptó su posición. En la década de 1970, como parte de su biografía de Jefferson en seis volúmenes, Malone fue el primero en publicar una carta de Ellen Randolph Coolidge, la hermana de Randolph, que se sumaba a la historia de paternidad de Carr. Pero ella afirmó que el difunto Samuel Carr, hermano de Peter y también sobrino de Jefferson a través de su hermana, había engendrado a los hijos de Hemings. Al igual que Peter, Samuel estaba casado cuando nacieron los hijos de Hemings. Ninguno de los Randolph nombró a los sobrinos de Jefferson como padres putativos de los hijos de Hemings hasta después de la muerte de los hombres. [32]

Los historiadores del siglo XX anteriores y otros importantes biógrafos de finales del siglo XX, como Joseph Ellis y Andrew Burstein, "defendieron" a Jefferson basándose en el testimonio de la familia Jefferson / Randolph: diciendo que estuvo ausente en la concepción de un hijo de Hemings, y la familia identificó a Peter o Samuel Carr como padre (s) de los hijos de Hemings. [33] Además, los historiadores concluyeron de sus interpretaciones de la personalidad y puntos de vista de Jefferson que él no habría tenido tal relación. Señalaron que había expresado antipatía hacia los negros y el mestizaje en sus escritos, y se pensaba que tenía un carácter moral "elevado". [34]

Los manuscritos de Libros de la granja de Thomas Jefferson fueron redescubiertos y publicados por primera vez en 1953, editados por Edwin M. Betts. Proporcionaron datos extensos sobre esclavos y nacimientos de esclavos, incluidos todos los hijos de Sally Hemings, y los investigadores los han utilizado ampliamente.

La historia oral negra conservó el relato de la relación Jefferson-Hemings y el lugar de los afroamericanos en el centro de la historia de los Estados Unidos. Los historiadores negros comenzaron a publicar material relacionado con los descendientes de Hemings de raza mixta. Lerone Bennett, en su artículo, "Los nietos negros de Thomas Jefferson", publicado en Ébano en noviembre de 1954, examinó la vida actual de las personas que afirmaban descender de esta unión. [35]

En 1961, el historiador Pearl M. Graham publicó un artículo en el Revista de historia negra sobre Jefferson y Hemings. Se basó en material de la Libros de granja, así como una cronología detallada de las actividades de Jefferson desarrollada por el historiador Dumas Malone en su extensa biografía. Esto se publicó en varios volúmenes a partir de la década de 1940. Graham señaló que Hemings concibió a sus hijos solo cuando Jefferson residía en Monticello, durante un tiempo en el que viajaba con frecuencia y estaba fuera por períodos prolongados. Graham también proporcionó información biográfica sobre los hijos de Sally, ella apoyó los relatos de que Hemings y Jefferson tuvieron varios hijos juntos. [36]

En 1972, Fawn M. Brodie publicó "El gran tabú de Jefferson" en Herencia americana revista. [4] Se refirió a los rumores de la relación de Jefferson con Sally Hemings, su esclava cuatrillón, realizó una investigación exhaustiva y concluyó que tenían una relación larga. [37] Anticipándose a la "controversia inevitable", la revista rompió con su práctica habitual y publicó las extensas notas a pie de página de Brodie para su artículo. [37] [38]

En 1953, Libro de la granja de Thomas Jefferson fue publicado en versión editada, después de haber sido redescubierto. Sus registros de nacimientos, muertes, compras y ventas de esclavos, y otra información, han proporcionado a los investigadores datos considerables sobre la vida de los esclavos en Monticello, incluidos los nacimientos de todos los hijos conocidos de Sally Hemings. [39]

Dumas Malone documentó las actividades y residencias de Jefferson a lo largo de los años. Su documentación en su biografía de varios volúmenes (publicada entre 1948 y 1981) proporcionó los detalles que Pearl Graham analizó para mostrar que Jefferson estaba en Monticello para la concepción de cada uno de los hijos de Hemings. Ella nunca concibió cuando él no estaba allí. Martha Randolph, la hija de Jefferson con Martha Wayles Jefferson, había hecho una afirmación en el lecho de muerte de que Jefferson estuvo fuera por un período de 15 meses durante el cual uno de los hijos de Heming fue concebido. Gordon-Reed muestra que esta afirmación no está respaldada por la documentación de Malone que Jefferson estaba en Monticello en el momento de la concepción de cada niño. [20] [40]

En 1968, el historiador Winthrop Jordan dijo que Jefferson estaba en Monticello "nueve meses antes de cada nacimiento" de los hijos de Hemings, durante un período de 13 años en el que solía estar fuera durante meses. Reconoció que la relación era posible. [41] Fawn Brodie también usó esta información en su biografía de Jefferson, lo que contribuyó a su conclusión de que él era el padre de los hijos de Hemings. [42] La fuente de las fechas de nacimiento de los niños es Farm Book de Jefferson. [43]

En 2000, un análisis estadístico de los datos de concepción y las residencias de Jefferson concluyó que era un 99 por ciento de probabilidades de que él fuera el padre de sus hijos, y que solo había un 1 por ciento de probabilidades de que no fuera el padre de todos sus hijos. Este análisis, comúnmente conocido como simulación de Monte Carlo, fue realizado por Fraser D. Neiman, jefe de arqueología de Monticello. [44] [45] En 2001, el Informe de la Comisión de Académicos de la Thomas Jefferson Heritage Society criticó el estudio, ya que dijeron que Neiman no había tenido en cuenta la posibilidad de tener varios padres. [46] [47]

Los niños de Hemings fueron nombrados por personas de la familia Randolph-Jefferson o que eran importantes para Jefferson, más que por personas de la familia Hemings. Cuando el maestro engendraba niños de raza mixta, con frecuencia se les ponía nombres de personas de su familia. [48] ​​Jefferson le dio a la familia Hemings un trato especial: los tres niños, cuando eran jóvenes, tenían tareas domésticas muy ligeras. En la edad de trabajar, cada uno de ellos era aprendiz del maestro carpintero de la finca, el artesano más hábil, que también era su tío. Esto les proporcionaría habilidades para ganarse la vida como adultos libres. [48]

Según Annette Gordon-Reed, el trato de Thomas Jefferson a los niños de Sally Hemings es una buena indicación de que él podría haber sido el padre de los niños. Harriet Hemings no comenzó a trabajar como tejedora hasta los catorce años. [49] Muchos de los esclavos de Jefferson habrían comenzado a las diez. Otro ejemplo es que, a diferencia de otros esclavos, Madison Hemings declaró que hasta que los pusieran a trabajar, harían recados con Sally. Esto era muy poco común.

Lo más importante es que Gordon-Reed señala que Jefferson liberó a todos los niños de Heming. La suya fue la única familia de esclavos que se fueron todos libres de Monticello, fueron los únicos esclavos liberados en su juventud y cuando alcanzaron la mayoría de edad, y Harriet Hemings fue la única esclava que liberó. [50] He allowed Beverley (male) and Harriet to "escape" in 1822 at ages 23 and 21, although Jefferson was already struggling financially and would be $100,000 (US$2,287,353 in 2020 dollars [51] ) in debt at his death. [48] He gave his overseer money to give to Harriet for her journey. Jefferson avoided publicity this way, but the gentry at the time noted the Hemingses' absences Monticello overseer Edmund Bacon noted in his memoir (published after Jefferson's death) that people were talking about Harriet's departure, saying that she was Jefferson's daughter. [50] [52]

In his 1826 will, Jefferson freed the younger brothers Madison and Eston Hemings, who were approaching the age of 21. To enable them to stay in Virginia, Jefferson's will petitioned the legislature for permission for them to stay in the state with their families. (Such legislative approval was required by laws related to manumission and free blacks.) Jefferson also freed three older males from the extended Elizabeth Hemings family they had each served him for decades. His will also requested that they be allowed to stay in the state. [53] Jefferson's daughter Martha Randolph gave Sally Hemings "her time" after Jefferson's death, an informal freedom, and the former slave lived with her two younger sons, Madison and Eston, in nearby Charlottesville for nearly a decade before her death. [50]

According to an initial report on the findings of a 1998 DNA study which tested the Y-chromosome of direct male-line descendants of Eston Hemings, and other related tests, there is a high probability that Thomas Jefferson was the biological father of Eston Hemings, with a nearly perfect match between the DNA of Jefferson's paternal uncle and the descendants of Eston Hemings. [54] These initial claims were later relativised by the lead researcher in the case, acknowledging that the DNA was compatible with the paternity of some of Jefferson's relatives and that it was inconsistent with paternity by one of the Carr brothers. [55]

In the Monticello Commission's report on the paternity question, Dr. David Page, one of the committee's scientific case reviewers, recommended that additional research needed to be done into "the local population structure around Monticello two hundred years ago, as respects the Y chromosome," before entirely ruling out the possibility of the paternity of any of the other 7 potential paternity candidates. [56]

With the Eston Hemings descendant found consistent with the Jefferson male line, and inconsistent with the Carr male line, formerly skeptical biographers, such as Joseph Ellis and Andrew Burstein, publicly said they had changed their opinions and concluded that Jefferson had fathered Hemings' children. [57] [58] As Burstein said in 2005,

[T]he white Jefferson descendants who established the family denial in the mid-nineteenth century cast responsibility for paternity on two Jefferson nephews (children of Jefferson's sister) whose DNA was not a match. So, as far as can be reconstructed, there are no Jeffersons other than the president who had the degree of physical access to Sally Hemings that he did. [57]

In 2000, the Thomas Jefferson Foundation, which operates Monticello, issued a report of its own investigation, which concluded by accepting Jefferson's paternity. [59] Dr. Daniel P. Jordan, president of the foundation, committed at the time to incorporate "the conclusions of the report into Monticello's training, interpretation, and publications." This included new articles and monographs on the Hemings descendants reflecting the new evidence, as well as books on the interracial communities of Monticello and Charlottesville. New exhibits at Monticello show Jefferson as the father of the Sally Hemings children. [59] [60] In 2010, the Monticello website noted the new consensus that has emerged on Jefferson's paternity of Hemings' children in the decade since those major studies. [61]

In its January 2000 issue, the William and Mary Quarterly publicado Forum: Thomas Jefferson and Sally Hemings Redux, a total of seven articles noting the changed consensus and the developing new views on Jefferson. [62] One article had the results of an analysis by Fraser D. Neiman, who studied the statistical significance of the relationship between Jefferson's documented residencies at Monticello and Hemings' conceptions. [44] He concluded that there was a 99 percent chance that Jefferson was the father of Hemings' children. [44]

In May 2000, PBS Frontline produced, Jefferson's Blood, a program about the issues related to the DNA test and historical controversy. It stated in its overview:

More than 20 years after CBS executives were pressured by Jefferson historians to drop plans for a mini-series on Jefferson and Hemings, the network airs Sally Hemings: An American Scandal. Though many quarreled with the portrayal of Hemings as unrealistically modern and heroic, no major historian challenged the series' premise that Hemings and Jefferson had a 38-year relationship that produced children. [63]

In the fall of 2001, the National Genealogical Society published a special issue of its quarterly devoted to the Jefferson–Hemings controversy. In several articles, its specialists concluded that, as the genealogist Helen M. Leary wrote, the "chain of evidence": historical, genealogical, and DNA, supported the conclusion that Thomas Jefferson was the father of all of Hemings' children. [64]

In 1999, the Thomas Jefferson Heritage Society (TJHS) commissioned its own report. Its founder and Director Emeritus Herbert Barger, [65] a family historian, had assisted Eugene Foster by finding descendants of the Jefferson male line, Woodsons and Carrs for testing for the DNA study. Foster later said that Barger was "fantastic" and "of immense help to me". [66] The TJHS Scholars Commission included Lance Banning, Robert F. Turner and Paul Rahe, among others. In 2001 the group published its report, in which the majority concluded there was insufficient evidence to determine that Jefferson was the father of Hemings' children. The report states that it is a matter about which reasonable people can disagree but the majority of the authors' conclusions, "range from serious skepticism about the charge to a conviction that it is almost certainly false". Their report suggested that his younger brother Randolph Jefferson, or one of his sons, was the father, and that Hemings may have had multiple partners. They emphasized that more than 20 Jefferson males lived in Virginia, eight within 20 miles of Monticello. Their report summary goes on to state "The most important results from the DNA testing may well have been the determination that Thomas Woodson, long thought by many to be the Tom referred to by James Callender in 1802 as having been conceived by Sally Hemings in Paris, and having a strong physical resemblance to the President could not have been the son of Thomas Jefferson. Subsequent DNA testing of descendants of a third Woodson son confirmed the earlier results. Most of us believe this goes far towards undermining any remaining credibility of the original Callender allegations." Paul Rahe published a minority view, saying he thought Jefferson's paternity of Eston Hemings was more likely than not. [67]

But the Monticello Jefferson-Hemings Report, examining Randolph Jefferson as a candidate, found that he made only four recorded visits to Monticello (in September 1802, September 1805, May 1808, and sometime in 1814), and none coincided with possible dates of Sally Hemings' conceptions. [68] In August 1807, a probable conception time for Eston Hemings, Thomas Jefferson wrote to his brother about visiting, but there is no evidence that the younger man arrived. Similarly, no documentation of a Randolph visit appears at the probable conception time for Madison Hemings. [69]

John H. Works, Jr., a Jefferson-Wayles descendant and a past president of the Monticello Association, a Jefferson lineage society, wrote that DNA tests indicated that any one of eight Jeffersons could have been the father of Eston. The team had concluded that Jefferson's paternity was the simplest explanation and consistent with historic evidence, but the DNA study could not identify Thomas Jefferson exclusively of other Jefferson males because no sample of his DNA was available. [70]

In the fall of 2001, articles in the National Genealogical Society Quarterly criticized the TJHS Scholars Commission Report for poor scholarship and failure to follow accepted historical practices of analysis, or to give sufficient weight to the body of evidence. [64] In the same year, historian Alexander Boulton wrote that Randolph Jefferson had never been seriously proposed as a candidate by historians before the 1998 DNA study. He noted "previous testimony had agreed" that Hemings had only one father for her children, and criticized the idea that she had multiple partners for her children. [71] Jeanette Daniels, Marietta Glauser, Diana Harvey and Carol Hubbell Ouellette conducted research and in 2003 concluded that Randolph Jefferson had been an infrequent visitor to Monticello. [72]

Monticello Association Edit

In 1999, Lucian Truscott IV, a Wayles-Jefferson descendant and member of the Monticello Association, the Jefferson lineage society, invited Hemings' descendants to that year's annual meeting. [73] The Association decided to commission its own report to determine whether it would admit Hemings' descendants to the lineage society (termed the MAC report or Membership Advisory Committee Report). The report was to determine whether the Hemings descendants could satisfy the society's requirements for documentation of lineage. The 2002 report to the Monticello Association concluded the evidence was insufficient to establish Jefferson's paternity. The majority of members voted against admitting the Hemings descendants as members of the group. [74] [75]

Truscott noted in Herencia americana magazine that the Association had not had such strict documentation standards before the DNA study results were published in 1998. He checked the previous membership rules and found the following:

ARTICLE III — Membership . . . Any lineal descendant of Thomas Jefferson who applies for membership, and annually pays dues as stated in the By-Laws of this Association, shall be a Regular Member of the Association. . . ." Only those 33 of the 93 words in that section of the article address membership criteria the rest of the paragraph was largely concerned with the payment of dues. [73]

In 2010, Shay Banks-Young and Julia Jefferson Westerinen (descended from Sally Hemings' sons Madison and Eston, respectively they identify as African American and white), and David Works (brother of John H. Works, Jr., and descended from Martha Wayles), were honored with the international "Search for Common Ground" award for "their work to bridge the divide within their family and heal the legacy of slavery." [76] The three have spoken about race and their extended family in numerous appearances across the country. [76] After organizing a reunion at Monticello in 2003 of both sides of the Jefferson family, they organized "The Monticello Community", for descendants of all who lived and worked there during Jefferson's lifetime. [77] In July 2007, the three-day Monticello Community Gathering brought together descendants of many people who had worked at the plantation, with educational sessions, tours of Monticello and Charlottesville, and other activities. [78]

Shay Banks-Young, a descendant of Madison Hemings, had grown up with a family tradition of descent from Jefferson. David Works had originally resisted the new DNA evidence, but after he read the commissioned reports, he became convinced of Jefferson's paternity. [76] Julia Jefferson Westerinen is descended from Eston Hemings. [79] After Hemings moved his family to Madison, Wisconsin in 1852, they took the surname Jefferson and entered the white community. His descendants married and identified as white from then on.

In the 1940s, Julia's father and his brothers changed the family oral tradition and told their children they were descended from an uncle of Jefferson, as they were trying to protect them from potential racial discrimination related to their descent from Sally Hemings. In the 1970s, a cousin read Fawn McKay Brodie's biography of Jefferson and recognized Eston Hemings' name from family stories. She contacted Brodie and learned the truth about their descent. [79] Their family was later contacted to recruit a male descendant for the 1998 DNA testing. Julia's brother, John Weeks Jefferson, was the Eston Hemings' descendant whose DNA matched that of the Jefferson male line. [80]

In his last book before the DNA test results were published, Andrew Burstein wrote that Jefferson could not have been the father of Hemings' children. [57] Since then he published Jefferson's Secrets: Death and Desire at Monticello (2005), in which he concluded that Jefferson did have a long-term sexual relationship with Sally Hemings. [81]

Burstein said in an interview about his 2005 book,

On Jefferson's isolated mountaintop, sex took place as part of a hierarchy that everyone involved understood. Jefferson, and those of his class, did not share our current understanding of sexual morality. Sally Hemings was his servant, and had little power. She was dependent economically, though this does not mean her feelings were irrelevant. But it does mean that he had extraordinary power, and she very little, and so, as his concubine, she had probably replicated her mother's relationship with Jefferson's father-in-law for she was, in fact, Jefferson's late wife's half-sister, and I have described the Hemings family as a parallel, subordinate family to the all-white Jeffersons. [57]

In 2005 Christopher Hitchens published a new biography of Jefferson, whom he had always admired and praised. While continuing that praise, he assessed the president and his views. In an interview on NPR about the book, Hitchens discussed Jefferson's pessimistic views of the possibility of the co-existence of whites and blacks in the United States. Él dijo,

Then there's the odd, of course, fact that he had a very long love affair with a woman who he owned, who he inherited from his father-in-law, who was his wife's half-sister, and produced several children by her, whose descendants have mainly been brought up on the white side of the color line. So in a strange way, his own patrimony disproves his own belief that there couldn't be coexistence between black and white Americans. [82]

In her Pulitzer Prize-winning The Hemingses of Monticello: An American Family (2008), Annette Gordon-Reed recounts the history and biography of four generations of the enslaved Hemings family, focusing on their African and Virginian origins and interrelationships with the Jefferson-Wayles families, until the death in 1826 of Thomas Jefferson. [83] She discusses Jefferson's complex relationships as the family's master, Sally Hemings' partner, and the father of her children. [84]

Gordon-Reed is frequently asked about the emotional relationship between Jefferson and Hemings when giving talks. She writes, "In all the venues I have visited, from Houston to Stockholm, one question always arises: Did they love each other?" The question brings up many thorny issues in the context of a master-slave relationship. "Rape and the threat of it blighted the lives of countless enslaved women," she notes. "At the same time, some black women and white men did form bonds quite different in character than from those resulting from sexual coercion." [85]

In 2012, the Thomas Jefferson Foundation (which operated Monticello as a house museum and archive) and the Smithsonian Institution collaborated on a major exhibit held at the National Museum of American History, Slavery at Jefferson's Monticello: The Paradox of Liberty (January–October 2012). Described as a "groundbreaking exhibit", it was the first on the national Mall to address Jefferson as slaveholder and the family lives of slaves at Monticello. [86] Members and descendants of six families, including the Hemings, were documented and the strength of the enslaved families was shown. The exhibit also noted that "evidence strongly support[s] the conclusion that Jefferson was the father of Sally Hemings' children." [87] More than one million visitors saw the exhibit. Following the Washington run, the exhibit toured the US, being held at museums in Atlanta, St. Louis and other venues. Both the United States National Park Service and the University of Virginia's Miller Center of Public Affairs note in their online biographies that Jefferson's paternity of Hemings' children has been widely accepted. [2] [3]

In 1979, Barbara Chase-Riboud published a novel on Hemings that gave her a voice, portraying her as both an independent woman and Jefferson's concubine. [88] Jefferson historians succeeded in suppressing a planned CBS television film based on this novel. [63] In 1995, the film Jefferson in Paris was released, which portrayed a Jefferson-Hemings liaison. CBS aired the television film Sally Hemings: An American Scandal (1999), also portraying this relationship it was not challenged by any major historian. [63]

While historians have discussed the issue, numerous artists, writers and poets have grappled with the meaning of Jefferson's paternity in American history, as in these selections from a list of resources listed in a Lehigh University student project of "History on Trial": The Jefferson-Hemings Controversy: [89]


Thomas Jefferson (1743-1826)

Thomas Jefferson © Jefferson was a man of many talents. He was the author of the Declaration of American Independence, a founding father of the United States and the country's third president.

Thomas Jefferson was born in Shadwell, Virginia, on 13 April 1743 into a wealthy landowning family. He studied law and practiced until the early 1770s. He served as a magistrate and was a member of the Virginia House of Burgesses from 1769 to 1775.

By 1774, he was actively involved in organising opposition to British rule, and in his pamphlet 'A Summary View of the Rights of British America' Jefferson articulated the colonial position for independence. As a member of the second Continental Congress, he was the principal author of the Declaration of Independence. He returned to Virginia and served as governor from 1779 to 1781.

In 1784, Jefferson went to France where he served first as trade commissioner and then as American ambassador. He was in France for four years and witnessed the beginning of the French Revolution.

In 1790, he became the first secretary of state, a position he held until 1793, when he resigned after a quarrel with secretary of the treasury, Alexander Hamilton. Out of the diverging views of Jefferson and Hamilton were forming two separate political parties, the Democrat-Republicans and the Federalists.

In 1796, Jefferson reluctantly stood as the Republican candidate for president, losing by three votes to Federalist John Adams. He served as Adams' vice president between 1797 and 1801. In 1801, after a bitterly fought election, Jefferson became the third president of the United States, serving for two terms.

In 1803, Jefferson purchased the Louisiana territory from Napoleon for $15 million, almost doubling the size of the United States. He also authorised the Lewis and Clark Expedition (1804-1806), which explored the American west and north west.

During Jefferson's second term he attempted to maintain American neutrality in the Napoleonic wars, despite both England and France interfering with American shipping. Jefferson responded by forbidding American ships to sail to any European ports. This was disastrous for the American economy and the legislation was repealed shortly before Jefferson left office in 1809.

Jefferson retired to Monticello, the house he had built in Virginia. The founding of the University of Virginia was his most important achievement in these final years. In 1815, he sold his library to the federal government in Washington, where it became the nucleus of the Library of Congress. Jefferson died on 4 July 1826.


When Thomas Jefferson penned “all men are created equal,” he did not mean individual equality, says Stanford scholar

When the Continental Congress adopted the Declaration of Independence on July 4, 1776, it was a call for the right to statehood rather than individual liberties, says Stanford historian Jack Rakove. Only after the American Revolution did people interpret it as a promise for individual equality.

In the decades following the Declaration of Independence, Americans began reading the affirmation that “all men are created equal” in different ways than the framers intended, says Stanford historian Jack Rakove.

With each generation, the words expressed in the Declaration of Independence have expanded beyond what the founding fathers originally intended when they adopted the historic document on July 4, 1776, says Stanford historian Jack Rakove. (Image credit: Getty Images)

On July 4, 1776, when the Continental Congress adopted the historic text drafted by Thomas Jefferson, they did not intend it to mean individual equality. Rather, what they declared was that American colonists, as a people, had the same rights to self-government as other nations. Because they possessed this fundamental right, Rakove said, they could establish new governments within each of the states and collectively assume their “separate and equal station” with other nations. It was only in the decades after the American Revolutionary War that the phrase acquired its compelling reputation as a statement of individual equality.

Here, Rakove reflects on this history and how now, in a time of heightened scrutiny of the country’s founders and the legacy of slavery and racial injustices they perpetuated, Americans can better understand the limitations and failings of their past governments.

Rakove is the William Robertson Coe Professor of History and American Studies and professor of political science, emeritus, in the School of Humanities and Sciences. Su libro, Original Meanings: Politics and Ideas in the Making of the Constitution (1996), won the Pulitzer Prize in History. His new book, Beyond Belief, Beyond Conscience: The Radical Significance of the Free Exercise of Religion will be published next month.

With the U.S. confronting its history of systemic racism, are there any problems that Americans are reckoning with today that can be traced back to the Declaration of Independence and the U.S. Constitution?

I view the Declaration as a point of departure and a promise, and the Constitution as a set of commitments that had lasting consequences – some troubling, others transformative. The Declaration, in its remarkable concision, gives us self-evident truths that form the premises of the right to revolution and the capacity to create new governments resting on popular consent. The original Constitution, by contrast, involved a set of political commitments that recognized the legal status of slavery within the states and made the federal government partially responsible for upholding “the peculiar institution.” As my late colleague Don Fehrenbacher argued, the Constitution was deeply implicated in establishing “a slaveholders’ republic” that protected slavery in complex ways down to 1861.

But the Reconstruction amendments of 1865-1870 marked a second constitutional founding that rested on other premises. Together they made a broader definition of equality part of the constitutional order, and they gave the national government an effective basis for challenging racial inequalities within the states. It sadly took far too long for the Second Reconstruction of the 1960s to implement that commitment, but when it did, it was a fulfillment of the original vision of the 1860s.

As people critically examine the country’s founding history, what might they be surprised to learn from your research that can inform their understanding of American history today?

Two things. First, the toughest question we face in thinking about the nation’s founding pivots on whether the slaveholding South should have been part of it or not. If you think it should have been, it is difficult to imagine how the framers of the Constitution could have attained that end without making some set of “compromises” accepting the legal existence of slavery. When we discuss the Constitutional Convention, we often praise the compromise giving each state an equal vote in the Senate and condemn the Three Fifths Clause allowing the southern states to count their slaves for purposes of political representation. But where the quarrel between large and small states had nothing to do with the lasting interests of citizens – you never vote on the basis of the size of the state in which you live – slavery was a real and persisting interest that one had to accommodate for the Union to survive.

Second, the greatest tragedy of American constitutional history was not the failure of the framers to eliminate slavery in 1787. That option was simply not available to them. The real tragedy was the failure of Reconstruction and the ensuing emergence of Jim Crow segregation in the late 19th century that took many decades to overturn. That was the great constitutional opportunity that Americans failed to grasp, perhaps because four years of Civil War and a decade of the military occupation of the South simply exhausted Northern public opinion. Even now, if you look at issues of voter suppression, we are still wrestling with its consequences.

You argue that in the decades after the Declaration of Independence, Americans began understanding the Declaration of Independence’s affirmation that “all men are created equal” in a different way than the framers intended. How did the founding fathers view equality? And how did these diverging interpretations emerge?

When Jefferson wrote “all men are created equal” in the preamble to the Declaration, he was not talking about individual equality. What he really meant was that the American colonists, as a people, had the same rights of self-government as other peoples, and hence could declare independence, create new governments and assume their “separate and equal station” among other nations. But after the Revolution succeeded, Americans began reading that famous phrase another way. It now became a statement of individual equality that everyone and every member of a deprived group could claim for himself or herself. With each passing generation, our notion of who that statement covers has expanded. It is that promise of equality that has always defined our constitutional creed.

Thomas Jefferson drafted a passage in the Declaration, later struck out by Congress, that blamed the British monarchy for imposing slavery on unwilling American colonists, describing it as “the cruel war against human nature.” Why was this passage removed?

At different moments, the Virginia colonists had tried to limit the extent of the slave trade, but the British crown had blocked those efforts. But Virginians also knew that their slave system was reproducing itself naturally. They could eliminate the slave trade without eliminating slavery. That was not true in the West Indies or Brazil.

The deeper reason for the deletion of this passage was that the members of the Continental Congress were morally embarrassed about the colonies’ willing involvement in the system of chattel slavery. To make any claim of this nature would open them to charges of rank hypocrisy that were best left unstated.

If the founding fathers, including Thomas Jefferson, thought slavery was morally corrupt, how did they reconcile owning slaves themselves, and how was it still built into American law?

Two arguments offer the bare beginnings of an answer to this complicated question. The first is that the desire to exploit labor was a central feature of most colonizing societies in the Americas, especially those that relied on the exportation of valuable commodities like sugar, tobacco, rice and (much later) cotton. Cheap labor in large quantities was the critical factor that made these commodities profitable, and planters did not care who provided it – the indigenous population, white indentured servants and eventually African slaves – so long as they were there to be exploited.

To say that this system of exploitation was morally corrupt requires one to identify when moral arguments against slavery began to appear. One also has to recognize that there were two sources of moral opposition to slavery, and they only emerged after 1750. One came from radical Protestant sects like the Quakers and Baptists, who came to perceive that the exploitation of slaves was inherently sinful. The other came from the revolutionaries who recognized, as Jefferson argued in his Notes on the State of Virginia, that the very act of owning slaves would implant an “unremitting despotism” that would destroy the capacity of slaveowners to act as republican citizens. The moral corruption that Jefferson worried about, in other words, was what would happen to slaveowners who would become victims of their own “boisterous passions.”

But the great problem that Jefferson faced – and which many of his modern critics ignore – is that he could not imagine how black and white peoples could ever coexist as free citizens in one republic. There was, he argued in Query XIV of his Notas, Jefferson argued that there was already too much foul history dividing these peoples. And worse still, Jefferson hypothesized, in proto-racist terms, that the differences between the peoples would also doom this relationship. He thought that African Americans should be freed – but colonized elsewhere. This is the aspect of Jefferson’s thinking that we find so distressing and depressing, for obvious reasons. Yet we also have to recognize that he was trying to grapple, I think sincerely, with a real problem.

No historical account of the origins of American slavery would ever satisfy our moral conscience today, but as I have repeatedly tried to explain to my Stanford students, the task of thinking historically is not about making moral judgments about people in the past. That’s not hard work if you want to do it, but your condemnation, however justified, will never explain why people in the past acted as they did. That’s our real challenge as historians.


7. Ayudó a popularizar el helado en Estados Unidos.

Jefferson spent time in France in the 1700s as a diplomat, and that’s where he was likely introduced to the dessert delicacy known as ice cream. While not the first to port over recipes to the United States, his frequent serving of it during his time as president contributed to increased awareness. Jefferson was so fond of ice cream that he had special molds and tools imported from France to help his staff prepare it because there was no refrigeration at the time, the confections were typically kept in ice houses and brought out to the amusement of guests, who were surprised by a frozen dish during summer parties. He also left behind what may be the first ice cream recipe in America: six egg yolks, a half-pound of sugar, two bottles of cream, and one vanilla bean.


Thomas Jefferson's 10 Rules Of Life — Mocked

Thomas Jefferson was a great one for giving out advice. As Anna Berkes points out on the Monticello website, the third U.S. president often took the opportunity to advise family and friends on all-around "best practices."

Over the years, she writes, Jefferson "developed a list of axioms for personal behavior. Some seem to have been of his own invention others derived from classical or literary sources."

Here is a "decalogue of canons for observation in practical life" that the former president imparted in 1825. The list was more popularly known as

Thomas Jefferson's 10 Rules Of Life

  1. Never put off till tomorrow what you can do to-day.
  2. Never trouble another for what you can do yourself.
  3. Never spend your money before you have it.
  4. Never buy what you do not want, because it is cheap it will be dear to you.
  5. Pride costs us more than hunger, thirst and cold.
  6. We never repent of having eaten too little.
  7. Nothing is troublesome that we do willingly.
  8. How much pain have cost us the evils which have never happened!
  9. Take things always by their smooth handle.
  10. When angry, count ten, before you speak if very angry, an hundred.

Throughout the 19th century, "Jefferson's 10 Rules" were printed and reprinted in newspapers and magazines. The Western Farmer published the rules in 1839 Southern Planter proffered them in 1843. "I vividly remember," wrote Margaret Cleveland in the August 1873 edition of Shaker and Shakeress Monthly, "in my early school-days, committing to memory Thomas Jefferson's Ten Rules of Life."

All across the country, the rules were recited and debated and taken to heart.

And, this being America, the rules were eventually satirized.

Obviously inspired by Jefferson's commandments, a twisted list of rules appeared in the Chicago Daily Tribune on Nov. 11, 1878. Numbered and rearranged for clarity, here are


Jefferson University Hospitals

We are reimagining diversity and inclusion to promote and cultivate an inclusive environment that celebrates the differences and similarities of our patients, families, students, workforce and the communities we serve to achieve an equitable culture.

The Web site for Thomas Jefferson University Hospitals, its contents and programs, is provided for informational and educational purposes only and is not intended as medical advice nor, is it intended to create any physician-patient relationship. Please remember that this information should not substitute for a visit or a consultation with a healthcare provider. The views or opinions expressed in the resources provided do not necessarily reflect those of Thomas Jefferson University Hospitals, Thomas Jefferson University or their staffs. By using this Web site, you accept these terms of use. Please read our online privacy statement. Please read our privacy practices.

Copyright © 2021 Thomas Jefferson University Hospitals. Reservados todos los derechos.


Ver el vídeo: Τόμας Τζέφερσον. Κωμική τρομακτική ταινία μικρού μήκους. Crypt TV